ANUALMENTE SE VENDEN EN EL PAÍS MÁS DE 20.000 VEHÍCULOS DE ESE ORIGEN
Son Haval y Great Wall, que serán importadas por el grupo Antelo. Ya hay once automotrices que comercializan en Argentina. Dominan el 2% del mercado y apuestan a duplicarlo en un par de años.

El mercado de autos en la Argentina está cambiando. La invasión de marcas chinas está provocando una revolución que, por el momento, no muestra señales de apaciguarse. La mayoría son desconocidas para el consumidor pero en su país de origen venden millones de unidades. A fuerza de buenos precios y amplia oferta de productos, van cautivando el gusto de los argentinos y se están ganando un espacio en los patentamientos de 0 km. Ya hay diez compañías que comercializan sus modelos en el país y una más que anunció su inminente llegada. A esas once marcas se sumarán dos más de la mano del empresario Manuel Antelo. Se tratan de Haval y Great Wall que se presentarán a finales de abril. En el primer caso, comercializará SUV mientras que en el segundo ofrecerá pick-ups.

El exdueño de Renault en los 90 y de Nissan hasta hace tres años, apuesta ahora a la expansión de automotrices que llegan desde el país asiático que ya es el mercado más importante del mundo. Además de estas dos marcas (que forman parte de la automotriz Great Wall) tiene en proceso de homologación una nueva marca: Changan. Está se lanzará en el último trimestre del año si se llega a tiempo con los trámites en marcha.

De esta manera se pondrá a competir de igual a igual con otro ex peso pesado de la industria automotriz local que es el Grupo Socma que controló durante muchos años los modelos de Peugeot y Fiat a través de Sevel. La empresa de Franco Macri fue la pionera en 2008 en apostar a los autos chinos cuando lanzó Chery, la empresa líder entre todas las que llegan del país asiático. Hace poco tiempo sumó a DSFK con modelos de utilitarios y camiones y el mes pasado anunció que a mitad de año venderá los modelos de JAC con utilitarios, SUV y pick- ups.

Otra empresa que también cuenta con varias marcas es la automotriz Ralitor que ya tiene aprobación para convertirse en terminal y fabricar camiones. De su mano llegan las marcas Dongfeng, Foton, JMC, Shineray y BAIC, esta última en sociedad con el empresario Hugo Belcastro.

A estas hay que sumarles otras dos marcas fuertes, Lifan y Geely, que están creciendo en ventas de manera sostenida.

En general, las marcas chinas apuestan a un precio muy atractivo en relación a los competidores tradicionales. También a ofrecer por ese valor menor un nivel de equipamiento elevado. Uno de los puntos débiles es la imagen de vehículos inseguros y de menor calidad, algo que intentan contrarrestar con un estrategia de confiabilidad ofreciendo hasta ocho años de garantía.

Con toda esta oferta, las marcas chinas van creciendo en el mercado y ya representan el 2% de las ventas totales, más de 20.000 unidades. Según estimación de importaciones para los próximo años, esperan duplicar esa participación para el 2020.

Según fuentes del mercado hay dos o tres marcas chinas que podrían llegar al país de la mano de empresarios locales y otras que anunciaron su arribo pero quedaron en suspenso, como Zoyte, reflotarse para comenzar su comercialización.

Fuente: http://www.ambito.com