La verdadera transformación digital es un proceso de reinvención de una organización hacia el consumidor digital para que la misma mantenga competitividad.

Por Carla Dawson, Estratega de Marketing Digital y co-fundadora de Onmarc

La transformación digital tiene como premisa que el consumidor tendrá una vida cada vez más conectada que offline. Por eso, sumarse a este cambio dejó de ser una opción para las empresas que quieran perdurar. De hecho, se estima que en los próximos 10 años las compañías que no puedan adaptarse, no sobrevivirán.

En 2017 comenzó a instalarse el concepto de “transformación digital” en Latinoamérica. Pero no sólo eso, sino que también directores de empresas grandes empezaron a incorporarlo estratégicamente. Este concepto tiene como premisa que en los próximos 10 a 20 años el consumidor va a ser más digital que offline, es por eso que las compañías deben cambiar su nivel operativo para poder mantener la facturación.

Quienes ya comenzaron a andar este camino deben mantenerse firmes y seguir transitando la transformación. En tanto, quienes todavía no dieron sus primeros pasos, deberían considerarlo como prioridad en su agenda 2018. Los motivos son varios, pero basta con mirar un poco a Estados Unidos, donde la revolución digital ya tiene un largo trayecto recorrido, para comprenderlo: allí, las firmas que no supieron adaptarse, quebraron; algo que en breve comenzaremos a experimentar en América Latina, sin dudas. Ejemplos hay miles, y muchos de ellos fueron enumerados en una nota publicada hace pocos meses por el prestigioso medio CNBN, cuyo título ya anunciaba la bancarrota de varios retailers como consecuencia de no haber podido adaptarse a la transformación digital. Por lo tanto, uno de los primeros desafíos que presentará el año que comienza en la región será éste.

Sin embargo, antes de avanzar es fundamental hablar claramente sobre qué significa la transformación digital. La realidad es que, lamentablemente, en la región hay un concepto errado de este proceso y muchas veces tiende a confundirse simplemente con lo que conocemos como “digitalización”. Pero esto no es así. La verdadera transformación digital es, tal como la nos gusta definirla en Onmarc -empresa que dirijo y que con enorme orgullo puedo decir que fue la primera consultora especializada en este tema en Latinoamérica- “un proceso de reinvención de una organización hacia el consumidor digital para que la misma mantenga competitividad”. Esto cobra más relevancia de cara a la generación de los centennials, que ya está comenzando a mover el mercado y de la que sabemos que es 100% digital. Por lo tanto, si una empresa no trabaja para ser competitiva con esta ola de consumidores virtuales, no podrá traspasar estas barreras. En cambio, aquellas compañías que puedan adoptar estos conceptos de forma rápida tendrán la oportunidad escalar mundialmente.

“La verdadera transformación digital es un proceso de reinvención de una organización hacia el consumidor digital para que la misma mantenga competitividad”.

Según un estudio de tendencias globales y locales de los diferentes mercados de tecnologías de la información y telecomunicación, realizado por los analistas de IDC, una de cada diez compañías líderes de América Latina experimentará con realidad aumentada o virtual, lo que se traducirá en 30 millones de personas para fines de 2018. Para 2019, en tanto, se espera que el 60% de las tres mil empresas más importantes de la región obtengan equipos totalmente dedicados a la innovación y  transformación digital, y que el 40% de ellas comprendan, hacia 2020, que la mayoría de sus negocios van a depender de las experiencias digitalmente mejoradas como la Inteligencia Artificial.

Fuente: http://pulsosocial.com