Con un crecimiento del 43% durante el año pasado, el leasing volvió a demostrar que es uno de los instrumentos de financiamiento a la medida de las pymes, de mayor demanda de los últimos tiempos. Este año, a pesar de las turbulencias cambiarias y financieras y del magro desempeño del mercado interno, la conclusión se repite: la operatoria creció casi 8% en el primer trimestre y seis de cada 10 tomadores fueron pymes.

Si bien el leasing tiene una participación por debajo del 1% del PBI, las perspectivas de crecimiento se potencian ante la desaparición de las líneas crediticias a tasas bonificadas y las propias ventajas impositivas del instrumento.

El leasing es la herramienta financiera que define al alquiler con opción a compra, y que permite financiar a largo plazo el 100% del precio de bienes y servicios como equipos, máquinas y vehículos, y hasta software, a través del pago de un canon, de monto y frecuencia a convenir entre las partes.

Una vez finalizado el plazo de pago, el tomador del leasing tiene la posibilidad de optar por quedarse con el bien a cambio del pago de una suma establecida en el contrato, que muchas veces es simbólica.

“Durante el año pasado, más de 12.300 empresas se volcaron al leasing. También se sumaron otros cuatro operadores, a los 35 que ya había. Las perspectivas son buenas también para este año, más allá de la evolución de las tasas y el crecimiento de la economía”, asegura Gabriela Tolchinsky, vicepresidente de la Asociación de Leasing de la Argentina.

Por su parte, Hernán Bernat, gerente de Leasing de HSBC Argentina, destaca el gran presente del instrumento, debido a sus ventajas fiscales, su mayor sofisticación y el agregado de bienes que pueden adquirirse a través de su operatoria. “Las estadísticas muestran que en el HSBC fue la herramienta de inversión más solicitada, con un aumento de la demanda del 65% durante el 2017. El campo, la construcción y la actividad logística han sido los sectores que impulsaron su crecimiento exponencial en el último tiempo”.

Para Nicolás Franchini, gerente general de Provincia Leasing, el crecimiento de la herramienta tiene que ver con la toma de conciencia de sus bondades, sobre todo de las pymes. “Las campañas de difusión y la agilidad con que se transmite la información a través de las redes sociales han permitido que la población empresaria fuera conociendo las claves de la herramienta, como la posibilidad de adquirir bienes necesarios para el giro empresarial sin compromiso de capital inicial, ya sea por falta de liquidez o por la utilización del capital para otro destino. Esto redunda en un gran beneficio para las pymes”, dice Franchini.

De todos modos, el gerente de Provincia Leasing asegura que aún hay mucho para hacer en términos de difusión de la herramienta, porque el margen de crecimiento es enorme. “Si miramos el mundo, el mercado principal de leasing se sitúa en Europa; lo siguen Asia, Estados Unidos y Canadá, regiones donde la herramienta tiene un gran peso en el flujo de créditos. En América Latina el leasing se encuentra en constante evolución. Y creo que en la Argentina podría crecer aún más con estabilidad económica y, sobre todo, a partir de un cambio de paradigmas, dado que tenemos muy arraigado el concepto de propietario o dueño”, afirma Franchini.

Fuente: Revista PyMEs


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