En 2018 el costo de la logística, transportar mercadería en camión, fue el más elevado desde 2002.

Supera al menos en 12 puntos a la inflación minorista récord de los últimos 27 años, estimada en 47%.

Según un informe de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), a partir de medir mensualmente los once insumos principales de la actividad, los costos acumularon una suba del 61.53%.

En una economía que no disimula un estado de estanflación, el sector opera en un contexto abiertamente recesivo y con fuertes caídas en los volúmenes transportados en el consumo masivo.

Uno de los principales responsables de esa suba fue el combustible, que por el valor del barril de petróleo o por la devaluación del peso frente al dólar, trepó un 77% el año pasado y acumula más del 100% de aumento, desde la aplicación de la política de desregulación del mercado de hidrocarburos, en 2017.

Además del combustible, en el marco de la devaluación del peso (el dólar subió 100% en promedio) y la fuerte caída de la actividad económica, las empresas de camiones se ven afectadas en su operatoria diaria por el brutal aumento del Costo Financiero (175 %), y de los aumentos en los principales insumos de los equipos: Material Rodante un 99%, Lubricantes un 90,4%, Reparaciones un 77%, Neumáticos un 76% y Seguros un 72%. Todos ellos muy por encima de la evolución de los precios al consumidor (IPC), récord de inflación minorista de los últimos 27 años.

Nota relacionada: DESARROLLAN UN CONTENEDOR QUE GENERA BIOCOMBUSTIBLES A PARTIR DE RESIDUOS FORESTALES

En el marco de los fuertes ajustes en corredores nacionales y en los accesos a la CABA, Peajes trepó un 68%, otro de los factores que pesó fuertemente sobre las espaldas del sector, sin contar el nuevo y exorbitante aumento en los accesos a la CABA a partir de la primera semana del 2019.

De acuerdo con los cálculos de la  Fadeeac, el precio del gasoil debiera ubicarse al menos un 10% menos que los actuales teniendo en cuenta los valores de equilibrio en el mercado interno.

La reciente baja del gasoil en la primera semana del año es marginal y casi no guarda relación con la gran caída del precio internacional del petróleo, del orden del 30 % en los últimos 60 días.

La magnitud del alza del combustible, que alcanza el 77% en el año y más de 100% desde la desregulación del mercado de hidrocarburos del 1 de octubre de 2017, impacta cada vez más en las estructuras de costos del transporte, y lleva al límite la ecuación económico-financiera de las empresas. De este modo, los aumentos desmedidos e injustificados del gas-oil ya afectan el normal funcionamiento del transporte de cargas en todo el territorio.

Nota relacionada: MÁS CIUDADES INTEGRAN BIODIÉSEL AL TRANSPORTE PÚBLICO

Los aumentos nominales y relativos del combustible en esta dimensión afectan no solo al transporte sino a toda la economía real, al duplicar el rubro Combustible y Gas la altísima inflación que refleja el índice de precios mayoristas (IPIM).

Finalmente, la Federación de empresarios del autotransporte de cargas pide a través de su informe,  “un replanteo de la política de precios de combustibles dado que la magnitud de la caída del precio internacional del crudo (del orden del 30% en los últimos 60 días) apenas se materializó en un descenso muy marginal en los precios internos del gasoil y las naftas.

Fuente: Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac)