Transformación digital y su impacto en el diseño de la organización es un hecho, y los números así lo demuestran. Según una encuesta global de Teradada, el 80% de las empresas en el mundo están invirtiendo en Inteligencia Artificial.

La llamada cuarta revolución industrial se ha convertido, en pocos años, en un proceso imparable que se desarrolla de forma exponencial y que impulsa un cambio de paradigma respecto a la forma de pensar las sociedades y la economía, y plantea cambios disruptivos para el mercado laboral.

El desembarco de esta propuesta innovadora es una realidad que obliga a las empresas a ir hacia “lo digital”, no se trata de un proceso fácil de poner en marcha ya que existe mucho desconocimiento en relación a lo que implica este concepto y cuál es su impacto en la organización. “Estamos frente a uno de esos cambios que golpean de diversas formas en lo que hacemos, pero como en otras oportunidades, no hay claridad ni conocimiento apropiado de lo que se trata y el camino a transitar”.

Este fenómeno se presenta como una profundización de lo ocurrido en los años ´90 en el que Internet irrumpió en la cotidianeidad de las empresas. De la misma manera nos vemos hoy en la necesidad de adaptarnos, intentando evitar que el natural miedo al cambio nos afecte y nos impida incorporar el conocimiento, el manejo y la convivencia en todos los órdenes de esta rápida evolución tecnológica.

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A diferencia de lo que se cree, el objetivo que involucra embarcarse en estos procesos de innovación no tiene como fin único el cambiar un modelo de negocio -eso puede ser una consecuencia-, sino que busca impactar sobre la forma de pensar la organización a partir de poner a su disposición información estratégica que los ubique el siguiente nivel, dentro de su mercado.

La incorporación de este cambio debe abordar a todas las áreas de la organización de forma transversal ya que tendrá un gran impacto en el capital humano, el diseño de los productos y servicios, la comunicación con terceros y, por supuesto, en la cultura empresarial. Sin embargo, su implementación no debe de ser pensada como un proceso traumático, sino que debe pensarse según las características propias de cada estructura y adecuarse al ritmo interno, para poder así incorporar los cambios a todos los departamentos de la empresa, incluso a la dirección.

Independientemente del tipo de negocio o actividad que se desarrolle, esta evolución hacia “lo digital” exige la adopción de nuevas formas de trabajar además de nueva tecnología.

Aunque no es necesario que sea un directivo quien lidere este proceso hacia dentro de la estructura, si resulta imperativo que sea el management de la empresa quien promueva este cambio cultural, incentive el trabajo colaborativo, transmita tranquilidad a los colaboradores y, sobre todo, los comprometa con el cambio. La clave es convertirse en un puente hacia el futuro digital.

Los líderes necesitan reformular la organización alrededor de métodos mucho más ágiles de forma tal que puedan acompañar los ciclos de innovación cada vez más rápidos y convertir el formato de la gestión de personas, de forma eficaz.

Concentrando la cuestión en lo que al manejo de equipos se refiere, es imprescindible conformar sistemas de gestión, comunicación, información y los agregados a lo anterior que abarquen desde el acceso al lugar de trabajo -si es que resulta necesario-, hasta la inclusión de la información manejada por cada individuo.

Para el WEF, es relevante impulsar la creación de una fuerza de trabajo con habilidades digitales, con líderes que rompan con las estructuras clásicas de jerarquías y con ambientes de trabajo donde humanos y robots puedan trabajar juntos con éxito, evaluando así el valor de la automatización, estableciendo en qué procesos se hace necesaria e invirtiendo en el desarrollo de capacidades en los trabajadores.

El impacto de las nuevas tecnologías, los cambios en los modelos de negocio y la modificación del sistema cultural plantean desafíos, pero también beneficios que afectan a la estrategia, los recursos y los procesos operacionales de las organizaciones.

En este nuevo ecosistema digital, las personas y los recursos tecnológicos juegan un papel preponderante para el éxito de las organizaciones presentes y futuras. Todo aquello que fue la forma de actuar y comunicarse hasta hoy está siendo reconvertido de manera significativa y en un tiempo mucho récord.

¡El tiempo de subirse a esta nueva transformación es hoy!

Fuente: Newsbiz