Según un relevamiento del BCRA, las entidades más activas adelantaron que en los próximos meses avanzarán con restricciones en materia de financiamiento.

Sobre llovido, mojado. Mientras el crédito ya lleva seis meses sin levantar cabeza, los bancos adelantan que, al menos hasta junio, endurecerán las condiciones a la hora de acceder a un préstamo.

Esta mayor exigencia que pondrán las entidades a la hora de otorgar financiamiento apunta tanto a los clientes minoristas como a las empresas, aunque las más afectadas serán las Pymes.

Esta no es una proyección que hayan hecho analistas ni técnicos del BCRA, sino que es lo que adelantaron los propios encargados del área crediticia de los principales bancos del sistema, en un relevamiento que cada tres meses hace el organismo monetario.

Se trata de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC), en donde se consulta sobre el comportamiento y las tendencias observadas en el mercado y que, en esta oportunidad, se realizó entre el 18 de marzo y el 1 de abril.

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“Para el segundo trimestre de 2019, las entidades participantes prevén un significativo endurecimiento de los estándares asociados a empresas, que se daría con mayor intensidad en las pequeñas y medianas firmas”, adelanta el organismo monetario en la ECC que difundió la semana pasada.

Al analizar en detalle la respuesta de las 21 entidades -que son las más representativas del mercado-, se desprende que para estos tres meses el 76,2% seguirá tan estricto como ahora en los estándares crediticios, el 9,5% prevé ser más restrictivo y el 14,3% restante también lo será pero “moderadamente”. 

Pero la situación se pone más complicada cuando a los ejecutivos le hacen la misma pregunta, pero referida exclusivamente a las pequeñas y medianas. En ese caso, el 63,2% de los bancos mantendrá los estándares tan estrictos como ahora. En tanto, el 15,8% será más restrictivo, mientras que el 21,1% actuará de a misma manera pero “moderadamente”. 

El nuevo ajuste del BCRA

La respuesta de los encargados del área crediticia de los bancos tuvo lugar incluso antes de que el organismo monetario modificara su esquema monetario hacia un programa mucho más contractivo, algo que anunció el jueves pasado.

Esto endurece aún más las condiciones del mercado, ya que el nuevo plan de Guido Sanderis y su equipo es absorber más pesos de los que tenía planeado, con lo cual las entidades tendrán menos liquidez para prestar.

Desde el comienzo del ajuste monetario, en octubre del año pasado, el stock de crédito se redujo mes a mes, con más fuerza en las líneas destinadas a empresas.

Del lado de la demanda, las altas tasas de interés hicieron que muchas compañías eviten tomar nuevo financiamiento; mientras que del lado de la oferta, los bancos prefirieron apuntar sus pesos a las Leliq, no sólo por la jugosa rentabilidad que ofrece el BCRA sino porque reducen el potencial riesgo de impago.

En el primer trimestre del año, los bancos restringieron de manera significativa los estándares crediticios en los préstamos a empresas, con mayor fuerza en el segmento Pyme. El deterioro de la situación económica (actual y perspectivas) y el aumento del riesgo de la cartera fueron los principales factores que impulsaron este movimiento, según los resultados de la ECC.

En cuanto a los términos y condiciones de los préstamos a compañías, durante los primeros tres meses de 2019 no sólo aumentó el spread sobre el costo de fondeo sino también las comisiones cobradas y los plazos máximos de otorgamiento. Por su parte, destaca el BCRA, “los montos máximos de otorgamiento, así como las condiciones contractuales, también se restringieron, aunque con menor intensidad”.

En la encuesta, los bancos también destacaron que hubo “una significativa reducción de la demanda crediticia de las empresas”, especialmente en las Pymes y en los plazos de financiamiento superiores al año.

A la hora de encontrarle un motivo a esta menor demanda, las entidades señalaron que en mayor medida fue por el aumento de la tasa de interés y luego, por la caída en las ventas de las empresas. Justamente estos dos factores reflejan el ajuste monetario y la recesión, que aún no logra mostrar signos de haber tocado fondo.

Menos préstamos al consumo

Por otro lado, en el caso de las líneas destinadas a la familia, los bancos también prometen endurecer las condiciones crediticias en este trimestre, con mayor fuerza en la financiación de automóviles y del consumo.

“Las entidades encuestadas prevén para el segundo trimestre de 2019 una restricción en los estándares de aprobación de todas las líneas a familias, que se daría con mayor intensidad en los préstamos prendarios  y en otros créditos al consumo”, destaca el Central al presentar los resultados de la encuesta.

Además, esperan una disminución significativa de la demanda en todas las líneas a particulares, aunque destacan que sería menos intensa que lo observado en el primer trimestre de 2019.

Al igual que en las líneas a empresas, los bancos encuestados indicaron al deterioro de la situación económica (actual y perspectivas) y al aumento del riesgo de la cartera crediticia como los factores que principalmente explicaron esta evolución.

Por otro lado, las entidades señalaron que, junto con el aumento de las tasas, también incrementaron las comisiones cobradas, sobre todo en las tarjetas. “Los montos máximos de otorgamiento se flexibilizaron moderadamente en otros créditos al consumo”, acota el organismo monetario.

Asimismo, durante el primer trimestre, en el sector se percibió una caída ampliamente difundida de la demanda de las familias en las líneas hipotecarias, algo que comenzó a verse con fuerza desde la fuerte devaluación de abril del año pasado. En las otras líneas también notaron una disminución de la demanda, aunque en menor medida.

“Las entidades identificaron a las tasas de interés poco atractivas, a la disminución de la inversión en vivienda y a los menores ingresos de la población”, como las principales causas por la que se redujo la demanda.

Con todo esto, es difícil esperar una mejora en el crédito a privados, con condiciones más duras por parte de los bancos y un BCRA dispuesto a sacar más pesos de la economía. Será la banca pública la que deba tomar un rol más activo y asumir su misión primordial de financiar a la producción, más aun en condiciones adversas.

Fuente: IProfesional