Con el apoyo de la Fundación Jean Maggi, abrirá en la ciudad de Córdoba “Súper Adaptados”, una empresa de elaboración y ensamblaje de bicicletas adaptadas. “El fin es darle la posibilidad a quienes son marginados del sistema laboral”, explica uno de los impulsores

El último Estudio Nacional sobre el Perfil de las Personas con Discapacidad presentado a fines del año pasado expone una realidad preocupante en cuanto a la tasa de empleo. Los resultados definitivos de 2018 arrojaron que solo el 32,2% de esta población en edad laboral logra acceder a un empleo. Un número significativo tomando en cuenta que el 10,2% de la población total (3.571.389 personas) de 6 años y más tiene algún tipo de dificultad.

Hay muchas compañías nacionales que contratan personas con discapacidad (PCD), pero resulta ser un porcentaje menor de la plantilla total. En este contexto, una iniciativa que se está gestionando en la ciudad de Córdoba sobresale y adquiere mayor valor. Con el impulso de la Fundación Jean Maggi, allí se abrirá una fábrica de confección y ensamblaje de bicicletas adaptadas, cuyo staff estará conformado íntegramente por personas con discapacidad (PCD).

Se llamará Súper Adaptados y funcionará en un galpón apostado sobre la calle Maestro Vidal al 500 de la capital cordobesa, al que se llegó por gestión de una integrante del Consejo de Ideas en la Fundación, Jesica Pacheco.

Equipo Súper Adaptados

Hasta el momento, hay nueve futuros empleados confirmados. Javier Gómez, Elías Moyano, Carlos Chávez, Hugo Ponce, Duilio Breppe, Mateo Peralta, Milagros López, Franco Córdoba y Leandro Céspedes son quienes llevarán las riendas de la empresa.

“Es una oportunidad única en este momento estoy sin trabajo así que me viene como anillo al dedo. Y más trabajando en algo que me gusta, como son las bicis y sentir que a partir de esto se va a abrir una puerta a que muchos más se sumen al movimiento me llena a más no poder”, define un entusiasmado Gómez, de 27 años, oriundo de Villa Allende, uno de los beneficiarios, que está desocupado desde diciembre pasado.

El proyecto está en fase de elaboración: “Estamos diseñando la adaptabilidad del lugar, las rampas, el puesto de soldado (el que trabajará en este puesto es un chico sobre ruedas)”, cuenta Juan Maggi, titular de la Fundación que también promueve el emprendimiento. Y agrega: “También estamos gestionando que en la puerta se habiliten dos lugares para PCD. Es difícil porque es una calle muy transitada“.

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Hasta que se abran las puertas del establecimiento, los nueve integrantes irán perfeccionando sus conocimientos y tomarán cursos para las distintas labores a cumplir (soldado, doblado de caño, pintura, costura, diseño por computadora, administración, ventas).

El lugar donde funcionará “Súper Adaptados”

Todavía no se definió qué rol tendrá cada uno, pero Elías Moyano ya se anticipó y se inscribió en un curso de herrería de la Municipalidad para desarrollar sus habilidades. “Teniendo en cuenta la posición actual del país, en la que escasean oportunidades, esto es una posibilidad excelente. Estoy emocionado, contento, alegre. Me va a ayudar a crecer como persona en este momento de mi vida”, dice el joven de 23 años.

Aunque piensan en julio como mes de lanzamiento, los impulsores no fijaron fecha de apertura. El objetivo es “poder tener las soldadoras y el resto de los elementos antes de mitad de año”, estima Maggi. No obstante, se ataja: “Depende mucho de como le vaya al país pero creo que igualmente tenemos asegurado es que cada uno aprenda un oficio”.

Más adelante, la intención es replicar este emprendimiento en distintas provincias y no necesariamente con las bicicletas como eje de manufactura. “Pueden ser fábricas de sillas de ruedas, de bastones, o de otros implementos para PCD. Pero siempre en el ámbito privado y con la ayuda de la Fundación para la puesta en marcha”, explica Maggi.

En ese sentido, la ONG acompañará y colaborará en la administración de los fondos en los comienzos, en su formación, hasta que se mecanicen las tareas y se convierta definitivamente en una actividad privada. Luego, la pyme se regirá con las mismas reglas que el resto: las mismas leyes laborales, los mismos impuestos, los mismos costos para, de ese modo, mostrar que, con una idea de este estilo, igual se puede lograr rentabilidad.