El nuevo grupo automotriz sería el tercero del mundo por vehículos vendidos

A la espera de que la fusión ponga la primera y arranque, la bolsa ha dado su bendición inicial. Las acciones de FCA (Fiat Chrysler) subieron este lunes casi un 8% y las de Renault, más del 12%. Los inversores celebran la posible creación de un gigante del automóvil, el tercero del mundo por coches vendidos. Los ingresos resultantes se acercarían a los 170.000 millones de euros y el beneficio neto superaría los 8.000 millones. La capitalización alcanzaría los 36.000 millones.

Ferdinand Dudenhoeffer, director del Center for Automotive Research en Duisburgo, Alemania, cree que la operación tiene sentido. Y enumera varios argumentos. En primer lugar, la relación entre Renault y su socio Nissan-Mitsubishi estaba visiblemente enfriada por la caída de Carlos Ghosn. En la alianza, los japoneses se habían convertido en el socio más fuerte. Las ventas de los franceses (y sus marcas) sólo representaban el 36% de las del grupo franco-nipón. Por lo tanto Renault, que tiene la mitad de su negocio en Europa y prácticamente no trabaja en EE.UU., necesitaba apoyarse en un socio diferente.

Delfín de la saga John Elkann, presidente de FCA, es el nieto del mítico empresario Gianni Agnelli y actual referente de la familia italiana (Denis Balibouse / Reuters)
Unión
La alianza es complementaria desde un punto de vista geográfico y de productos

A su vez, continúa este experto, Fiat Chrysler es débil en Europa, “tiene un rango de modelos obsoletos y no tiene autos eléctricos en su cartera futura. En el fondo, Fiat aún vive más o menos de las rentas del Fiat 500”. FCA está muy orientada al mercado norteamericano, donde consigue el 90% de sus ganancias, pero con vehículos con “tecnología antigua. Para FCA es difícil entrar con estas credenciales en la era de los coches eléctricos e impulsar la conducción automática”.

Begoña Cristeto, socia de mercados de KPMG experta en automoción, destaca que “los fabricantes más pequeños en la actualidad no tienen capacidad de supervivencia. En un entorno tan competitivo, con retos tan grandes por delante, es necesario tener músculo. En este caso, desde un punto de vista geográfico, las dos firmas son complementarias.

Fusión Renault y Fiat Chrysler
¿Qué ganarían ambas compañías?

Renault se le abre la puerta del mercado norteamericano y eleva su gama a modelos prémium, mientas que los Fiat Chrysler se consolidan en Europa y adquieren competencias en el vehículo eléctrico”. Esto no significa que el camino sea fácil. Tanto Renault como Fiat están obligados a mejorar su rentabilidad. Renault consiguió el año pasado unos beneficios de 930 euros antes de impuestos por cada vehículo, mientras que en FCA la cifra es de 848 euros. En PSA-Opel sube a 1.467 euros y en el Grupo Volkswagen, hasta 1277.

FCA ya no es una empresa italiana: tiene su sede en Ámsterdam y Londres y el dinero lo gana en los EE.UU. Renault tampoco es una empresa francesa en el sentido tradicional, pero hay una diferencia importante: el Estado francés es todavía accionista, con un 15,1% del capital. Y entre Francia e Italia las relaciones no pasan por sus mejores momentos (la fusión Luxottica-Essilor es el caso más reciente). Uno de los principales sindicatos de Italia, el Fim Cisl, pidió este lunes a FCA que contemple la inclusión del Tesoro italiano, aunque sea simbólicamente. “Tendría un significado compensatorio respecto a los activos accionariales franceses”, señaló el secretario general en Turín, Claudio Chiarle.

Futuro
Resta pendiente el impacto en el empleo de la fusión

Queda el interrogante del empleo. FCA asegura que la fusión no implicará el cierre de ningún establecimiento, pero no hay que olvidar que las plantas en Europa sólo funcionan al 50% de su capacidad. También hay que resolver la incógnita de Nissan (del que Renault posee el 43%): tendría un sitio en el consejo pero no forma parte directamente de la fusión. Su implicación permitiría extender la presencia hasta Asia y el liderazgo en el coche eléctrico, además de añadir otros 1.000 millones de euros en sinergias.

La fusión se plantea cuando Sergio Marchionne, fallecido el año pasado, y Carlos Ghosn, detenido este año, han dejado el mando de los respectivos grupos.

Los Agnelli, en mayoría

Según el proyecto de fusión presentado por los italianos y que los franceses están examinando con interés, tras el pago de un dividendo especial de 2.500 millones de euros a los accionistas de FCA, cada grupo recibiría el 50% de la entidad combinada en acciones nuevas. Exor, el holding de la familia Agnelli, fundadora de Fiat, se convertiría en el mayor accionista del grupo con el 14,5% y el Estado francés tendría el 7,5%.

La nueva compañía estaría presidida por John Elkann, el actual presidente de FCA. El presidente de Renault, Jean-Dominique Senard, se convertiría en consejero delegado. Renault y FCA tendrían un valor de mercado combinado de más de 32.000 millones de euros. El consejo de administración tendría 11 miembros y la mayoría serían independientes. FCA y Renault obtendrían igual representación, con cuatro miembros cada uno, así como un candidato de Nissan.

La empresa matriz cotizaría en la Bolsa de Milán, Euronext en París y en la Bolsa de Nueva York. Se prevén unas sinergias de más de 5.000 millones anuales. El 90% corresponderían a ahorros en las compras (cerca de un 40%) y a una mayor eficiencia en I+D (30%) y en la producción (20%).

Fuente: La Vanguardia

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