El incremento de las ventas al exterior de semillas y frutos oleaginosos; cereales; grasas y aceites; y carne y despojos comestibles arrojó el balance positivo en mayo.

La balanza comercial registró un superávit en mayo de U$S 1.373 millones de dólares, contra un déficit de 1.282 millones constatados en el mismo mes del 2018. En mayo de 2019 las exportaciones alcanzaron 6.017 millones de dólares y las importaciones, 4.644 millones de dólares. 

Las exportaciones en mayo aumentaron 16,5% (853 millones de dólares) respecto a igual mes de 2018, debido principalmente a la suba en cantidades de 34,9%, ya que los precios cayeron 13,6%. Las exportaciones de productos primarios, de combustibles y energía y de manufacturas de origen  agropecuario (MOA) subieron de manera interanual 61,1%, 28,9% y 4,0% respectivamente, mientras que las de manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron 0,7%. Con relación al mes de abril de 2019, las exportaciones de mayo se incrementaron 13,3%, en tanto, en términos desestacionalizados aumentaron 4,0%.

Las importaciones en mayo descendieron 28,0% respecto a igual mes del año anterior (-1.803 millones de dólares). Los precios bajaron 7,3% y las cantidades se contrajeron 22,3%. Las importaciones de bienes de capital cayeron 37,4%; las de bienes intermedios, 16,0%; las de combustibles y lubricantes, 41,5%; las de piezas y accesorios para bienes de capital, 15,1%; las de bienes de consumo, 22,1%; y las de vehículos automotores de pasajeros, 58,6%. En relación a abril de 2019, las importaciones de
mayo registraron un incremento de 11,3%, en tanto, en términos desestacionalizados, se mantuvieron constantes.

El superávit comercial fue producto de un aumento en las exportaciones, que se explicó principalmente por un incremento en las ventas de semillas y frutos oleaginosos; cereales; grasas y aceites; y carne y despojos comestibles; y una caída en las importaciones, fundamentalmente, de vehículos; combustibles minerales, aceites minerales y productos de su destilación; máquinas, aparatos y material eléctrico y sus partes; y fundición, hierro y acero.

Las exportaciones se incrementaron principalmente por las mayores ventas de porotos de soja excluidos para siembra (406 millones); maíz en grano (309 millones de dólares); aceite de soja en bruto, incluso desgomado (136 millones de dólares), carne bovina, deshuesada, congelada (89 millones de
dólares); y aceites crudos de petróleo (62 millones de dólares), entre otras. Las disminuciones más destacadas fueron las de harina y pellets de la extracción del aceite de soja (-128 millones de dólares); vehículos para transporte <= a 6 personas, de cilindrada > a 1.500 cm3 y <= a 3.000 cm3 (-58 millones de dólares); oro para uso no monetario, formas en bruto de aleación dorada o bullón dorado (-46 millones de dólares); leche entera, en polvo, gránulos o similares (-34 millones de dólares); y minerales de
cobre y sus concentrados excluido sulfuros (-30 millones de dólares), entre otras.

Respecto a las importaciones, las mayores caídas correspondieron a: vehículos automóviles, tractores, velocípedos y demás vehículos terrestres, sus partes y accesorios (-700 millones de dólares); combustibles minerales, aceites minerales y productos de su destilación (-329 millones de dólares);
reactores nucleares, calderas, máquinas, aparatos y artefactos mecánicos (-186 millones de dólares); semillas y frutos oleaginosos (-91 millones de dólares); hierro y acero (-84 millones de dólares), materias textiles y sus manufacturas (-39 millones de dólares); plástico y sus manufacturas (-31 millones de dólares), entre otros, mientras que las importaciones de productos farmacéuticos aumentaron 31 millones de dólares, seguidas por las de abonos que se incrementaron 30 millones de dólares.

Fuente: Gaceta Mercantil