Aquellos productos que son destinados a la exportación y que utilicen el sello “Alimento Argentino” van a tener un 0,5% adicional en los reintegros a las exportaciones, según un nuevo Protocolo de Calidad, elaborado por la Secretaría de Agroindustria.

Esta conquista para el sector fue el resultado de distintas gestiones hechas por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Wines of Argentina y Bodegas de Argentina.

El año pasado, los reintegros a las exportaciones de bebidas alcohólicas, entre ellas, los vinos fueron reducidos del 5,9% a 3,25% debido a fines recaudatorios. Con lo cual, ahora, con el adicional, quedará en 3,75%.

El nuevo protocolo de calidad flexibiliza las condiciones para que las bodegas, que cumplan los requisitos, puedan utilizar en las etiquetas de sus vinos el sello “Alimento Argentino”, que garantiza estándares altos de calidad para acceder a mercados internacionales. El sello también tiene valor en el mercado interno.

Las bodegas que aspiren a tener en sus vinos el sello “Alimentos Argentinos una elección natural”, deben tener requisitos de calidad diferenciada, según la normativa.

Por ejemplo, que sus uvas provengan de un viñedo que cuente con Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) implementadas; y sea elaborado y fraccionado en bodegas que cumplan con un mínimo del 75% de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM).

“Además, la etapa de elaboración debe contemplar la aplicación de prácticas enológicas reglamentadas y el uso de productos enológicos lícitos”, explicaron en COVIAR.

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“El vino deberá cumplir con los parámetros analíticos establecidos en los Certificados de Libre Circulación y Aptitud de Exportación. Y desde el punto de vista organoléptico, el vino deberá encontrarse libre de defectos”. Ambos análisis serán llevados a cabo por el Instituto Nacional de Vitivinicultra.

En el Boletín Oficial publicado el 29 de mayo se precisa que “la diferenciación por calidad es un componente estratégico para el desarrollo competitivo de las producciones alimenticias y un factor diferencial para el ingreso a nuevos mercados, verificando que un Protocolo de Calidad para los Vinos Argentinos resulta ser un patrón o medida para todos los productores que deseen diferenciar su producto como estrategia competitiva”.

Además, la publicación aclara que este Protocolo de Calidad no es obligatorio sino de adhesión e implementación voluntaria.

La industria vitivinícola en la Argentina, exporta productos por unos US$ 800 millones al año. Este año, con un mercado interno deprimido, las bodegas está apostando a compensar el negocio a través de los mercados externos.

Así, durante el primer cuatrimestre de este año, las exportaciones crecieron 7,5% respecto igual período del año pasado, según datos publicados por el INV.

Fuente: clarin.com