El networking es una actividad muy interesante a la hora de vincularnos, hacer contactos, es por ello que no debemos desaprovecharlo, aquí te damos algunos consejos para que no falles cuando asistas a uno.

1. Tranquilo con la comida.

No es raro que las reuniones se lleven a cabo en entornos con comida y bebida. Piensa de manera estratégica. Se vale comer y beber, desde luego, pero procura siempre tener, por lo menos, una mano libre para saludar. Elige, si puedes, una mesita o algún lugar en donde puedas posar tu bebida. Come con mesura. Viniste a la reunión a hacer contactos, no a desquitar el buet. No llegues “muerto de hambre” a la reunión. Si hace falta, pasa por comida antes antes, para que llegues “comido” y puedas concentrarte en tu estrategia.

2. Mantenerse en movimiento.

Las reuniones existen para conocer personas. En principio ellos también quieren conocerte a ti. El peor error es mantenerte todo el tiempo dentro de un solo grupo de amigos y conocidos. Sí, es divertido y aprovechan la comida gratis, pero la reunión estará desaprovechada por completo. Así que la regla es sencilla: circula, incluso si conoces a una persona muy interesante. Tu objetivo con personas de interés es que te conozcan, picar su interés y abrir la puerta para una reunión posterior.

3. No sabes manejar tus tarjetas.

  • Primero:  Una tarjeta bien diseñada, limpia y de un buen material, será suficiente.
  • Segundo: Llevar suficientes
  • Tercero: Ten las tarjetas en un bolsillo exclusivo para éstas, debes poder sacarlas de forma natural.
  • Cuarto: Las tarjetas que recibes, no las guardes en automático. Dedica unos segundos a verlas en cuanto te las entregan.
  • Quinto: Siempre carga una pluma, y anota en las tarjetas los datos que pudieran ser de interés, o el celular de tu interlocutor.
  • Sexto: Al día siguiente, digitaliza o guarda todas las tarjetas en un lugar que te sea útil.

4. No escuchar.

Lo primero en cada uno de los encuentros, es presentarte brevemente y después dedicar unos minutos a escuchar las ideas de las otras personas. No acapares la conversación, sino que escucha atentamente lo que te estén diciendo. No solo sonrías y asientas como un robot. Escucha, primero, el nombre de la persona y repítelo. Trata de memorizarlo, así como sus datos, su negocio, etcétera. Deja que la conversación sea sobre él o ella, y no sobre ti.

5. Cómo romper el hielo.

La clave para mantener una conversación fluida tiene cuatro pasos: encuentra preguntas abiertas, encuentra puntos en común y, finalmente, evita temas espinosos. Evita aquellas que puedan responderse con un SÍ o un NO. En cambio, busca aquellas que inviten a abrir el diálogo y transmitir la personalidad de quien habla. No conoces a esta persona, así que evita hablar de religión, política y temas que puedan causar desacuerdos. Sobre todo nunca hables mal de otras personas. No solo habla mal de ti y es vulgar, sino que puede ser que tu interlocutor la conozca.

6. No tener un fin en mente.

Prepara tu camino, investiga quiénes van a estar, y establece si te interesa conocer a alguien en particular. Son espacios para encontrar personas que te interese conocer más a fondo o que puedan resultar contactos interesantes en el futuro. La esencia de las relaciones públicas es la amistad y el contacto real entre personas que pueden tener algún interés en común. Es estrategia, diplomacia y calidez.