Con la experiencia a su favor, pero con el desafío de involucrarse en nuevos terrenos, los emprendedores +40 resurgen en tiempos cambiantes. En qué se diferencia de los más jóvenes y cómo se desenvuelven.

Vincular el “ser emprendedor” con la juventud o una actividad relacionada exclusivamente a los jóvenes entusiastas, ya es cosa del pasado. Los cambios del mundo laboral y los contextos económicos han impulsado (u obligado) a los hombres y las mujeres a incluirse en el mundo emprendedor. Ya sea por necesidad (por una posible pérdida del puesto de trabajo) o el deseo propio de crear una empresa, cada vez más emprendedores +40 se suman al ecosistema emprendedor.

“Alrededor de los 40 años ocurre la tan conocida crisis de la mediana edad que alimenta a mucha gente a repensar su situación laboral, a repensarse. Hoy se valora más que en otras épocas la libertad, dentro y fuera de las organizaciones”, inicia en su conversación Multitaskers, el sitio de American Express con sus clientes Pymes, Sofía Scagliotti, Gerente de Negocios Regional de Valuar.

A su vez, la experta remarca la importancia que cada vez más toma, en estos tiempos, sentir un proyecto como propio: “Aquel profesional que no siente que eso ocurra en su lugar de trabajo, tanto con un proyecto como en la toma de decisiones, que sienta que no puede generar transformaciones, generar impacto y dejar una huella, trascendiendo la gestión propiamente dicha, es probable que se vea desmotivado”, detalla Scagliotti. Bajo esta línea, sostiene que ésta es una de las causas por las que los empleados en relación de dependencia “salen a buscar, con más confianza que en otras épocas, proyectos que les brinden sentido de propósito y espacio para agregar valor”.

El inicio al cambio

Una vez tomada la decisión de querer emprender, las personas que se acercan al medio siglo deberán rever ciertas cuestiones antes de encarar su proyecto. Para la ejecutiva de Valuar, principalmente, el emprendedor se debe realizar un FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) para “saber claramente cuáles son las áreas fuertes para emprender, que no son las mismas seguramente que le permitieron tener éxito en una corporación”, afirma.

Para eso, existen distintas organizaciones que contribuyen a la identificación, el reconocimiento y la aceptación de esas capacidades o las cualidades donde hace falta trabajar. Una de ellas es Fundación Diagonal, una entidad que se especializa en reinserción laboral +45. En entrevista con el sitio, su directora ejecutiva, Gabriela Halperin, remarca que no solamente se habla de una gran idea de negocios y revela qué hacen desde la asociación: “Lo que tratamos de hacer es poder rescatar esos saberes previos o esas cuestiones que hicieron hace muchos años y que hoy, se pueden transformar en una idea de negocio, en un autoempleo o crear un formato de consultoría. Sobre todo, con aquellos profesionales que trabajaron mucho tiempo para una empresa como dependientes y hoy, desde afuera, repensar cómo pueden brindar esos servicios”. 

Más allá de todos los conocimientos que ya posean, hace falta que adquieran de otros nuevos que son propios del “ser emprendedor”. Halperin, por ejemplo, sostiene que además de generar un “espíritu emprendedor”, se deberá trabajar también una parte “actitudinal” del perfil emprendedor: “No cualquiera puede lidiar con la incertidumbre, con la adversidad o con determinadas skills o competencias que requiere un emprendedor, que se diferencia de quien que no es lo mismo ni que va a empezar algo en relación de dependencia”, explica. Entre las herramientas específicas que será importante que aprendan esta clase de emprendedores, Scagliotti agrega que el “mind set digital” es central y recomienda la realización de especializaciones vinculadas con los temas relacionados, “que permitan el desarrollo digital del emprendimiento, clave para el crecimiento del negocio”.

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Claves para mantenerse a flote

El primer consejo para poder instalarse de lleno en el sector será poder comprenderlo y entender sus “códigos” para poder vincularse de la mejor manera y abrir un mejor panorama. Así lo entiende Daniel Tricarico, Director Ejecutivo de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA) quien afirma que es importante trabajar en el “re-encuadre personal” para estar preparado para emprender. En sintonía, Alejandra Méndez, Directora Ejecutiva de INICIA, explica que uno de los principales desafíos es “el traspaso del mundo corporativo al mundo emprendedor”, y en este sentido, “el aprender los códigos de los emprendedores, sus formas de trabajar, sus formas de pensar, conocer sus referentes, su historia”.

Acompañado de esta inserción total al mundo emprendedor, tendrá lugar otras cualidades que permitirán mantener la competencia. Scagliotti remarca que “la consistencia, la disciplina, la perseverancia, la capacidad de adaptación y, sobre todo, la pasión y la convicción”, respecto del proyecto, son clave para la competitividad en el mercado. Por su parte, Tricarico reconoce la importancia de la flexibilidad y afirma que hay que estar “dispuesto a adaptarse a las necesidades del mercado de forma continua y constante” e informarse “acerca de las tendencias, evaluar y analizar si el producto sigue teniendo market fit”.

Sus ventajas

Los emprendedores +40 presentan numerosos beneficios o ventajas que se diferencia de los jóvenes emprendedores. Méndez comparte cuatro cualidades características de estos trabajadores independientes y experimentados:

  1. Experiencia: Cuenta con más experiencia práctica en el desarrollo de habilidades de gestión, administración y planificación, necesarios para la puesta en marcha de un emprendimiento.
  2. Contactos: Posee una red de contactos más rica, lo que facilita ese “abrir puertas” para sacar adelante el negocio.
  3. Pasión: Su pasión está presente, pero con matices diferentes que, a edades más tempranas, lo que lo ayuda a anticipar escenarios y medir el riego.
  4. Autoconocimiento: Existe un mayor autoconocimiento sobre las propias fortalezas profesionales y personales. Reconocerlas es clave para saber cómo potenciar el negocio que se elige desarrollar.

Fuente: Amex Corporate