La actividad se estancó en el mismo nivel de junio de 2018. La cosecha récord compensó caídas de la construcción, la industria, el comercio y la intermediación financiera.

La economía llegó a junio sin señales claras de recuperación, a pesar de las expectativas que tenía el Gobierno. El Estimador Mensual de Actividad (EMAE) del Indec mostró una caída mensual desestacionalizada del 0,4 por ciento y un estancamiento (0%) en la comparación interanual, a pesar de que el sector agropecuario creció 43,7% en doce meses.

La caída mensual de la actividad interrumpió los indicios de fin de la crisis que había vislumbrado el Ministerio de Hacienda en mayo, cuando el Indec publicó un avance del 2,6% anual y del 0,2% mensual. Estos datos fueron corregidos. La economía, al final, creció 2,4% interanual en mayo y se contrajo 0,1% desde abril.

En el primer semestre del año, la actividad económica se contrajo 2,6% anual, según Indec.

Lee también:

De acuerdo con el informe oficial, la agricultura y ganadería trepó 43,7% anual. La cosecha récord y el buen desempeño de la ganadería contrastan con 2018, año de una de las sequías más cruentas del último tiempo. Otros sectores mostraron resultados positivos aunque mucho más modestos, como Transporte y comunicaciones (1,7%) y Hoteles y restaurantes (1,6%).

El resto de la economía se contrajo. La pesca cayó 5,6%, el consumo de electricidad, gas y agua se retrajo 10,6%, la construcción cayó 7,9%, el comercio se contrajo 8,6% y la industria manufacturera cedió 6,1%. La intermediación financiera, en tanto, cayó 15,1%, de la mano de las altas tasas de interés.

Semanas atrás, al difundirse malos indicadores de industria y construcción, el Gobierno había atribuido las caídas a la inusual cantidad de lluvias y al apagón del día del padre, que habrían atentado contra la incipiente recuperación que el entonces ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, detectaba.