Es uno de los pocos rubros que muestran superávit en la balanza comercial y uno de los focos en los que Argentina apuesta para convertirse en líder de la región. Datos, números y la voz de los especialistas, quienes ponderan la revolución a partir del conocimiento.

El Observatorio de la Economía del Conocimiento (OEC) destacó la importancia que los servicios basados en el conocimiento (SBC) tuvieron en la economía local en los últimos años. A lo largo del 2018, varios economistas y empresarios se alarmaron por el déficit de la balanza comercial que, para el octavo mes del año pasado, alcanzaba los veinte meses de déficit, de acuerdo con cifras otorgadas por el INDEC. Sin embargo, los SBC se diferenciaron de esta tendencia deficitaria. Según el OEC, los SBC acumularon un total de US$ 6.294 millones en exportaciones contra US$ 5.736 millones destinados a la importación.

De esta manera, éste ha sido uno de los pocos rubros cuya balanza comercial tuvo un saldo positivo cuando el resto arrojaba pérdidas, convirtiéndose así en el tercer complejo exportador del país. En septiembre pasado, producto de la devaluación del peso, la balanza comercial se revirtió y los SBC impulsaron aún más sus envíos al exterior, incluso en momentos en los que rige un nuevo e inédito impuesto: las retenciones a las exportaciones de servicio, que durarán al menos hasta fines de 2020.

Un negocio diverso

Romina Gaya, economista y experta en el comercio internacional de bienes y servicios, destaca que los servicios empresariales, profesionales y técnicos son el principal rubro de exportación de los SBC (US$ 3.981 millones) y, dentro de esta categoría, sobresalen los servicios jurídicos y contables, publicidad e investigación de mercado y otros servicios empresariales. Por su parte, explica, los servicios de informática –US$ 1.699 millones exportados el año pasado- se mantienen como el rubro más dinámico, con un superávit superior a los US$ 900 millones. Todos los rubros lucen con expectativas positivas para los próximos años.

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Por su parte, Mariano Mayer, Secretario de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana empresa (Pyme), puntualiza en algunos aspectos que incentivaron al desarrollo de este sector. “En primer lugar, la ley de promoción de software, que ya tiene más de diez años y que permitió que las empresas del sector se consoliden, puedan crecer y expandirse. Por otro lado, con la ley de emprendedores se promovió la creación de nuevas empresas en forma más rápida, más simple y en forma digital”, afirma. Además, desde la Secretaría realizan capacitaciones específicamente para empresas con foco en la exportación de servicios y desarrollan un trabajo de asistencia para clusters que quieran fomentar la exportación.

¿Por qué emprender en el rubro?

Gaya considera que los SBC implican una oportunidad para los emprendedores. “Durante las últimas dos décadas, estos servicios han sido uno de los sectores más dinámicos a nivel mundial. En la Argentina se han convertido en uno de los principales rubros de exportación y, desde el 2005, ha sido superavitaria de manera ininterrumpida. La magíster resalta que “la posibilidad de prestar servicios a través de Internet reduce las barreras de entrada y permite que muchas Pymes puedan exportar”. Por su parte, Mayer considera que están dadas todas las condiciones para que los emprendimientos de SBC crezcan en la Argentina. El secretario subraya que “esta norma brinda la posibilidad de reinvertir el 60% de lo que deberían pagar en impuesto a la ganancias en mejora de su tecnología, internacionalización y contratación de personal calificado”.

El conglomerado de lo que se denomina como “economía del conocimiento” es uno de los factores claves de crecimiento del país, que es el segundo exportador de estos servicios en América Latina detrás de Brasil. La Argentina ha asumido la tarea de transformar la matriz productiva del país. El ‘Plan 111 mil’ es una política pública masiva de certificación de competencias dirigida a la formación e inserción laboral de personas de todo el país en la economía del conocimiento. En su último informe, la OEC arrojó que son 1,2 millones los trabajadores en el rubro, siendo el sector de software y servicios de informática (SSI) el mejor pago.

A su vez, Gaya expresa que la Argentina tiene ventajas comparativas en varios sectores de SBC debido a la disponibilidad de capital humano calificado, con buen dominio del idioma inglés, la similitud cultural con Estados Unidos –principal destino de sus exportaciones- y otros países de América Latina, sumando también un uso horario adecuado para exportar al continente americano y Europa occidental.