Pese a la resistencia del sector petrolero, que trabaja en un borrador de nota para reclamarle al Gobierno, Hacienda recurrirá a la ley peronista con el objetivo de cumplir con el anuncio presidencial: congelar los combustibles por 90 días.

No hay acuerdo con las petroleras. Si bien el Gobierno suspendió ayer a la tarde la redacción de la resolución que obligaba a las empresas a congelar los precios, por estas horas en el equipo económico se está evaluando seguir adelante con la decisión de aplicar la ley de abastecimiento, la misma que utilizó el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno en el gobierno de Cristina Kirchner.

Ayer por la tarde, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, recibió el llamado del gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, que reclamaba suspender la resolución. Dujovne tomó el pedido y se lo transfirió al secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, para que negocie con las petroleras una propuesta que el mismo Lopetegui había sugerido antes. Hoy por la mañana, el secretario estuvo en diálogo con las distintas empresas de forma separada, pero ante los distintos intereses, volvió al plan inicial: aplicar la resolución que fija los precios. Esa era la decisión tomada a las 12 del mediodía.

Si bien se trata de una medida antipática para los funcionarios macristas, no encuentran alternativas para cumplir con la orden de Macri sin hacer referencia a la denostada norma.

La intención oficial es congelar de manera automática el precio del barril para el mercado doméstico a los valores del viernes pasado, previo a las PASO. Esto significa fijar el tipo de cambio a $45,19 (mercado mayorista) y el precio internacional del petróleo a US$59 (índice Brent). En la práctica, con un dólar cercano a los $60, el barril criollo costaría menos de US$45.

Para las petroleras, esto “destruye las inversiones en Vaca Muerta”, porque fija el valor del barril a un precio muy cercano a los costos de extraerlo, y vuelve a cambiar las reglas de juego en un sector que piensa sus inversiones a no menos de 20 años. Para el gobierno de Neuquén significa, además, una disminución en la recaudación por regalías.

Las petroleras no integradas -las que operan solo en el upstream, con la extracción de petróleo- redactaron ayer un borrador de un documento que tienen pensando enviarle a Lopetegui si se avanza con la ley de abastecimiento. Entre las que firmarían la carta se encuentran Tecpetrol (del grupo Techint), Vista & Oil (la empresa de Miguel Galuccio), Pluspetrol, Shell, Chevron, Exxon Mobil y Equinor.

Parte del borrador que las petroleras no integradas quieren enviarle al secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, para evitar el congelamiento total de los combustibles.

En el documento, que todavía no está firmado, las petroleras advierten que avanzar con una medida de fijación de precios resultaría “seguramente en una caída de la actividad y revisión de los planes de inversión ya comprometidos”. Hace menos de tres meses, Shell y Exxon Mobil habían anunciado su pase a desarrollo en la producción de Vaca Muerta, que significa más inversiones para acelerar la extracción. La empresa de Galuccio, por su parte, había salido a cotizar en Wall Street hace dos semanas, con el fin de recaudar fondos para incrementar sus inversiones.

Las petroleras no integradas dicen que se ven más perjudicadas que las que sí lo están, como YPF y Pan American Energy (PAE), que tiene las estaciones de servicio Axion.

En el Gobierno responden que eso es “una falacia”, ya que la medida afectaría a todas las empresas por igual, y, sobre todo, a los mayores productores, como YPF y PAE. El único refinador que no tiene producción propia es Raízen, que tiene las licencias de Shell, pero que ya no está integrado a las petrolera, y es el que estaría más afectado con la no congelación de precios, porque debería comprar el barril a un tipo de cambio devaluado y venderlo al mercado con un dólar a $45. En la cartera de Energía, sin embargo, se está considerando un mecanismo para que con la ley de abastecimiento, los gastos sean compartidos entre productoras y refinerías.

En el borrador que está en circulación, las empresas nos descartan, en caso de que se lleve adelante la aplicación de la ley de abastecimiento, “acudir a las instancias administrativas y/o judiciales que consideremos pertinente a los efectos de defender nuestros derechos conforme la Constitución Nacional y legislación aplicable en la materia”.

Lee también:

En la Secretaría de Energía señalan que no habría razones para iniciar una demanda, ya que se está sacando una resolución, producto de las circunstancias excepcionales de la macroeconomía. Sin embargo, casi dos años después de que el exministro Juan José Aranguren liberara el mercado de los combustibles, poniendo fin a la ley de abastecimiento, el mismo Gobierno la vuelve a reflotar para cumplir con la promesa del Presidente: congelar la nafta y el gasoil por 90 días.

Fuente: La Nación