Expuso sobre la situación económica del país que podría heredar de Mauricio Macri y afirmó que su gobierno tendrá que promover el consumo

El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, volvió hoy a visitar la provincia de Córdoba para participar de un almuerzo en la Fundación Mediterránea, donde expuso sobre la situación económica del país y explicó los alcances del pacto social que impulsa para los primeros seis meses de su eventual gestión.

Tras haber estado en territorio cordobés diez días atrás, con la intención de recortar la diferencia a favor del mandatario Mauricio Macri, habló ante un grupo de empresarios a los que les aseguró que podrá “afrontar la deuda con una negociación seria y sensata con los acreedores” y advirtió que en las actuales condiciones “Argentina no puede pagar”.

“Ordenar a la Argentina es la condición central de ese acuerdo”, subrayó el ex jefe de Gabinete, y expresó: “Tenemos que poner en marcha la economía promoviendo el consumo, en una economía atada con alambres. Y hay que hacerlo con mucho cuidado, ahí viene la idea del pacto”.

A su entender, “el día que Macri decidió congelar el consumo para bajar la inflación fue como bajar la perilla de luz para las empresas”.

“Cuando baja el consumo, baja la producción. Cuando baja la producción se afecta el empleo y crece la pobreza. Y eso dejó este gobierno: 5 millones de pobres nuevos“, enfatizó

Cómo pagar la deuda

Fernández reconoció que la economía argentina estará condicionada por la deuda, pero se mostró optimista en poder negociar con los acreedores de una manera “seria y sensata” en caso de ser elegido Presidente, luego de ser el precandidato más votado en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

“Yo siento que esa deuda vamos a poder afrontarla en una negociación seria y sensata con los acreedores y vamos a ganar tiempo para crecer”, describió Fernández. Y agregó: “No va a ser tan difícil de hacer lo que hizo Uruguay. He hablado con varios fondos de inversión. Es ganar tiempo y no hacer quitas”.

“Los acreedores sienten que les mintió y también sienten que el Gobierno perdió el poder político que tuvo otros años. Y aspiran a poder discutir en otro tiempo con quien gobierne la Argentina en el futuro. En estas condiciones la Argentina no puede pagar la deuda“.

Además, explicó que “en otras épocas esto se llamaba default. Por la era del posmodernismo lo llamamos reperfilamiento, pero en el fondo lo que decimos es que no podemos pagar“.

Tras reconocer que la deuda es un “condicionante”, diferenció la actual situación con respecto a 2005, cuando Néstor Kirchner canceló las obligaciones con el FMI: “En nuestra lógica estaba repetir lo del año 2005, pero es virtualmente imposible. Esa era una deuda que se había acumulado desde la dictadura. Había acumulado décadas. Pagamos todo lo que la Argentina le debía al Fondo. Pero era la sexta parte de lo que hoy le debemos al Fondo. Increíble”.

Sobre las diferencias con una y otra deuda, agregó: “Hoy debemos más de 57 mil millones de dólares. Y ocurrió en un solo año. Increíble lo que pasó. Hoy no podemos decirles a los acreedores que esta deuda la tomó una dictadura. Fue un gobierno democrático, que hizo lo que hizo en el tiempo en que lo hizo”.

La pelea mediterránea

El postulante del Frente de Todos volvió a hacer pie en Córdoba, uno de los dos distritos -junto con la Ciudad- donde perdió en las elecciones del pasado 11 de agosto, con el objetivo de mejorar ese resultado y achicar la diferencia con Macri.

Por esa razón, intensificó sus visitas a la provincia gobernada por el peronista Juan Schiaretti, quien no se expresó públicamente a favor de su candidatura y eligió competir con boleta corta de diputados nacionales.

Fuente: Baenegocios

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