La firma de un protocolo de finanzas sostenibles abre el camino para que los bancos se vuelquen a ofrecer productos verdes.

A principios de julio, 18 bancos firmaron el primer protocolo de finanzas sostenibles de Argentina con el objetivo de trabajar en la construcción de una industria financiera más sustentable. BID Invest y Fundación Vida Silvestre Argentina fueron los organismos promotores de la iniciativa.

El documento plantea un acuerdo marco para la creación de modelos de negocio de triple impacto (económico, social y ambiental) y tiene el objetivo de facilitar y fomentar la implementación de las mejores prácticas y políticas internacionales para alcanzar un desarrollo sostenible. 

Cuatro estrategias

El protocolo propone cuatro estrategias de trabajo. La primera es el desarrollo de políticas internas y estrategias de sustentabilidad en el interior de cada entidad. La segunda, la promoción y el desarrollo de productos y servicios para el financiamiento de proyectos con impacto ambiental y social positivo. La tercera, el análisis de riesgos ambientales y sociales sobre las empresas y actividades que financiará el banco. Y la cuarta es la adopción de procesos internos que permitan un aprovechamiento eficiente de los recursos dentro de las compañías. 

En diálogo con NBS Bancos y Seguros, Javier Bolzico, presidente de ADEBA, explicó que la asociación impulsa las finanzas sostenibles desde hace algunos años. El objetivo es que los bancos introduzcan en su funcionamiento, además de la económica, variables sociales y ambientales. 

“Hay una dimensión que tiene que ver con la operación del banco. En qué medida es más amigable con el medioambiente en cuanto al consumo eficiente de energía o un menor uso de papel y cómo reduce su huella de carbono. La otra dimensión abarca el abanico de productos y servicios financieros con la incorporación de una mirada de sustentabilidad. Además del diseño de productos verdes, se busca que puedan hacer una evaluación socioambiental de los proyectos que financian. Una lista de excluidos para aquellas actividades que son nocivas para el medioambiente y trabajar con los clientes para mitigar el impacto de sus proyectos”, indicó Bolzico.

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En línea con su colega, Alejandra González, jefa de Estrategia Ambiental de Banco Galicia, opinó que el protocolo será una guía para trabajar la sostenibilidad de las finanzas argentinas en forma conjunta: “porque un solo banco no puede empujar la sostenibilidad, es una estrategia a largo plazo y esta iniciativa nos va a facilitar trabajar a nivel estratégico”. 

Protocolo de finanzas sustentables

Las finanzas sostenibles responden a un contexto de mayor conciencia con respecto al medio ambiente.

La firma de un protocolo de finanzas sostenibles que incluye a 18 entidades financieras locales se da en un contexto donde los bancos están incorporando cada vez más la sustentabilidad como una parte integral del negocio. Muchas instituciones incluyen los informes de sustentabilidad en su balance y memoria anual como documentos no disociados. Además, toda la esfera de acciones para contribuir al cuidado del medio ambiente se materializa en bonos verdes o créditos destinados al financiamiento de inversiones que cumplan criterios socioambientales. 

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Los principales emisores son Estados Unidos, China, Francia y Alemania y, a nivel regional, Brasil, México, Colombia y Argentina. Sin embargo, según Pablo Cortínez, coordinador de Negocios y Ambiente de Fundación Vida Silvestre Argentina, la tendencia de las finanzas verdes está en aumento y, pese a los problemas de la economía argentina y la inestabilidad de las tasas, algunos bancos están avanzando en esta dirección. 

En 2017 las provincias de La Rioja y Jujuy emitieron bonos para la financiación de proyectos de energía eólica y solar, respectivamente. En 2018 el Galicia emitió el primer bono verde corporativo argentino por 100 millones de dólares, para proyectos de eficiencia medioambiental. Y el Banco Itaú recibió de parte del International Finance Corporation (IFC), miembro del Grupo del Banco Mundial, 50 millones de dólares para una línea de préstamos verdes.

Los productos financieros verdes se destinan a proyectos que ayuden a mitigar el impacto del cambio climático a través de obras de reconversión energética, que incluyan, por ejemplo, el recambio de luminarias o de aires acondicionados por tecnologías más amigables con el medioambiente. 

Alejandra González, jefa de Estrategia Ambiental de Banco Galicia explicó: “El bono verde funciona como una suerte de línea de financiamiento. Desde su lanzamiento hemos apoyado 10 proyectos de biomasa, biocombustibles, energía solar y reconversión energética. Actualmente tenemos 14 proyectos en análisis y una vez que coloquemos los 100 millones de dólares vamos a lanzar un segundo tramo. Hay un mercado más maduro que está demandando este tipo de productos”.

Créditos amigables con el medio ambiente 

Los créditos para proyectos amigables con el medio ambiente son una tendencia internacional. Las instituciones bancarias locales se suman a las mejores prácticas de sustentabilidad.

La posibilidad de financiar proyectos amigables con el medio ambiente es una tendencia que devuelve beneficios económicos. Pero se trata de un mercado que tomó un tiempo para generarse.

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Según Alejandra González, jefa de Estrategia Ambiental de Banco Galicia fue un proceso gradual. “En 2007 adherimos a los Principios de Ecuador, donde escuchamos y aprendimos las mejores prácticas, pero no era todavía momento de salir con productos verdes porque el mercado no lo exigía. Teníamos una línea de 130 millones de dólares que se colocaba poco porque no había demanda. Cuando comienza a haber una presión internacional y las empresas tienen que dar cuenta de otras exigencias al colocar sus productos en otros países, se incrementa la demanda de productos verdes. El año pasado hubo una apertura de mercado y una maduración para salir con un bono verde”, explicó la ejecutiva. 

Mientras tanto, Javier Bolzico, presidente de ADEBA opinó que el sector agropecuario es uno de los mercados que tiene un gran atractivo para la colocación de herramientas financieras verdes. “Hay muchas formas de diseñar productos verdes. Se pueden ofrecer créditos para acompañar proyectos amigables con el medioambiente, como la siembra directa. En la dimensión social hay muchas iniciativas que tienen como parte integral la paridad de género o la inclusión de ciertas poblaciones. Eso también entra en el concepto de sustentable”. 

Tendencia internacional

Las prácticas extendidas en los mercados globales en cuanto a la adopción de finanzas sostenibles, impulsan su adopción a nivel regional. Cada vez es más relevante la sustentabilidad como parte integral del negocio, ya no es vista sólo como una acción de responsabilidad social empresaria (RSE). Los bancos incorporaron las sustentabilidad como parte de su cultura empresarial, y también pusieron el foco en los proyectos que financian y en la política verde de sus proveedores. 

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Bolzico sostuvo: “Hay una integración, ya no cuenta sólo la percepción sobre cuál es la huella de carbono que deja la institución, sino que hay una tendencia hacia una economía más circular, donde se mira toda la cadena de valor. Además, la capacitación también está jugando un rol importante en este tema en la medida en que es fundamental capacitar y crear conciencia sobre estrategias para mitigar el impacto ambiental. Otro factor es que ya no es un tema de altruismo, ni de un deseo de hacer bien las cosas: los informes de impacto socioambiental son parte de los requisitos para acceder a financiación. Esto es algo que se está viendo en todo el mundo”.

En este sentido, la firma del protocolo de finanzas sustentables realizada en julio por 18 bancos locales es una muestra de madurez por parte de los bancos argentinos y un compromiso para adoptar las mejores prácticas internacionales.

Fuente: nbsbancosyseguros.com