Los titulares de todo el mundo se hacían eco de la publicación en «Nature» del estudio que ha llevado al gigante de Mountain View a la cabeza de los próximos superordenadores, pero ¿qué significa realmente?

La supremacía cuántica ya es un hecho. Google conseguía publicar el primer artículo revisado por pares que certifica que ha logrado lo que hasta ahora solo era teoría: que un ordenador cuántico haga una tarea casi imposible para un equipo convencional, incluso el más potente. Aún así, la polémica en torno al artículo publicado en «Nature» no se ha hecho esperar, y la tecnológica IBM asegura que puede hacer lo mismo con su superordenador Summit en dos días y medio. Pero, ¿qué significa todo esto? ¿estamos ante una verdadera revolución? Aquí algunas respuestas.

Google publica la demostración de la supremacía cuántica en Videos

Qué es la supremacía cuántica

«La supremacía cuántica es la idea de que un ordenador cuántico haga algo que sea imposible para un ordenador convencional del tipo práctico», explica a ABC Carlos Sabín, investigador en el Instituto de Física Fundamental del CSIC. Es decir, lo que Google ha conseguido con su procesador cuántico es resolver en tres minutos y medio lo que los equipos clásicos tardarían diez mil años. Sin embargo, Sabín advierte: «El tipo de cálculo que ha realizado Google no tiene ninguna aplicación salvo la de demostrar la supremacía cuántica. Esto quiere decir que se ha hecho ‘ex profeso’ para este propósito». Aún así no le quiere quitar mérito al gigante de Mountain View. «Llevamos años intentando hacer lo mismo y hay avances muy notables que son impresionantes».

Qué es la supremacía cuántica que persiguen las grandes tecnológicas y por qué es tan importante

Qué diferencia hay entre ordenador cuántico y ordenador convencional

La diferencia entre una computadora cuántica y una convencional es su «lenguaje»: mientras que los ordenadores convencionales entienden la información en instrucciones binarias de 1 y 0, las partículas cuánticas pueden tener los dos estados al mismo tiempo -como el famoso gato de Schrodinger, vivo y muerto a la vez dentro de una caja-. Es decir, una sola señal puede ser 1 y 0 al mismo tiempo, lo que supone que el potencial de albergar datos de cada bit cuántico -llamado cúbit- se amplía exponencialmente. Y esto no es una invención tecnológica del hombre, sino una ley que rige la naturaleza a escalas espaciales pequeñas, en los sitemas atómicos y subatómicos. «Es una tecnología que tiene capacidad para hacer muchas cosas, pero aún no sabemos con certeza mucho», afirma Sabín.

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Qué aplicaciones tiene

Los autores de la investigación en la revista «Nature» aseguran que esta revolución computacional llevará a la humanidad hacia nuevos materiales que permitan la fabricación de «baterías livianas para automóviles y avionesnuevos catalizadores que puedan producir fertilizantes de manera más eficiente -un proceso que hoy produce más del 2% de las emisiones de carbono del mundo- y medicamentos más efectivos». Sin embargo, aún queda un largo camino: «Lograr las capacidades computacionales necesarias aún requerirá años de arduo trabajo científico y de ingeniería. Pero ahora vemos un camino claro, y estamos ansiosos por seguir adelante», continúan.

«Ahora mismo es pura especulación, porque se abre la puerta a un potencial casi infinito. Sin embargo, eso no va a pasar mañana», apunta por su parte el investigador del CSIC.

En qué nos va a afectar

En la era del Big Data, los algoritmos y la inteligencia artificial, con millones y millones de datos circulando cada segundo, la tecnología cuántica es indispensable y supone un salto cualitativo y cuantitativo para la ciencia y, también, para el ámbito empresarial. No en vano, han sido las tecnológicas quienes han impulsado su desarrollo.

«Google, IBM, Microsoft y las demás tendrán ordenadores cuánticos que utilizarán para mejorar sus algoritmos, eso es seguro. Pero los Gobiernos se están poniendo las pilas y ya estamos recuperando parte del terreno perdido», afirma Sabín, quien opina que la primera consecuencia de esta tecnología serán sus aplicaciones científicas. Sin embargo, no se puede obviar que esta tecnología es muy «golosa» para las tecnológicas que tienen en sus manos ingentes datos de los usuarios. Así es como la tecnología cuántica tiene profundas implicaciones en inteligencia artificial, «machine learning» y ciberseguridad, por lo que nuestra «vida online» será la primera en notar sus efectos.

Fuente: ABC