El Carsharing, que en lengua española se traduce como “auto compartido”, en Argentina todavía es un sistema novedoso, pero en otras partes del mundo ya cuenta con buena experiencia. Permite el uso temporal de vehículos, a modo de alquiler, durante cortos períodos de tiempo: horas, días o semanas. Está disponible hace aproximadamente un año en el mercado local e incide especialmente en los jóvenes.

Los nuevos hábitos de movilidad, sumados a una fuerte conciencia ambiental llevaron al surgimiento de un nuevo paradigma en la industria automotriz. Acompañados por una fuerte caída en la producción mundial de vehículos, se fue asentando el concepto de “nueva movilidad” o “movilidad ecológica” que proponen los más jóvenes, quienes no se incorporan al consumo automovilístico tradicional. En este contexto, el Carsharing supone ser el servicio clave para el sector automoción.

Es una alternativa a la renta tradicional, el uso del coche propio y el transporte público. El Carsharing, además, desalienta la compra de vehículos, ya que con este tipo de movilidad resulta fácil tener a disposición un auto en cualquier momento y en un lugar cercano. Por ello, es una tendencia interesante para los que apuestan a la disminución del crecimiento del campo automotor.

En esta misma línea y de manera estratégica, las compañías automotrices ingresan en el negocio de alquileres de vehículos. Sumando las herramientas que proporcionan las nuevas tecnologías, como la utilización de los smartphones, y las necesidades de movilidad de los usuarios, alquilan unidades por un lapso determinado de tiempo.

Esto demuestra que se está viviendo una época de transición, donde las compañías dejan de ser fabricantes de automóviles para ser empresas de movilidad. Esta experiencia es una oportunidad para los empresarios, ya que les permite conocer más a sus clientes y sus hábitos de consumo.

¿Cómo funciona el carsharing?

Las diferentes firmas que adhieren a esta forma de movilidad, pueden implementarlo de diversas maneras. En principio, el usuario debe hacerse miembro del sistema a través de la App, el proceso puede demorar hasta 24 horas en su aprobación. Pueden registrarse personas físicas o empresas. Una vez registrado, selecciona el auto que mejor satisfaga su necesidad, en el punto más cercano. Con el celular, a modo de llave, ingresa al vehículo y comienza el viaje. Una vez finalizado el recorrido se lo devuelve a la estación más cercana, se cerrará el auto y se acreditará el pago en la tarjeta asociada.

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Beneficios del carsharing

Además de ser una tendencia que resuelve necesidades personales, resulta interesante para el medio ambiente. Un coche compartido impacta en la reducción de autos privados en circulación, lo que conlleva a una menor contaminación. Además, las compañías se suman, de a poco, a la oferta de autos eléctricos, por lo que la reducción de gases contaminantes es cada vez menor.

  • Funciona las 24 horas todos los días del año.
  • Tenés opciones de modelos que mejor se adapten a tu necesidad o la de tu familia.
  • No se pierde tiempo en buscar cocheras o estacionamientos.
  • Permite usar el auto por unas horas o el tiempo que necesite cada usuario.
  • No habrá más gastos fijos en patentes, seguros ni service.

Fuente: masindustrias.com.ar