Luciana Proietti es una cordobesa que a los 28 años se encontraba viajando por Europa y colaboraba en diferentes ONG como voluntaria cuando escuchó hablar de Blue Energy Group, una asociación en medio de la selva de Nicaragua, que trabajaba con energía eólica. “Era el sueño de la piba”, resume.

Sin dudarlo, viajó desde Londres al país latinoamericano y comenzó a trabajar y a capacitarse en esta organización. Pero no solo aprendió sobre energía sustentable, allí también conoció a otro argentino con su misma pasión por el cuidado del medioambiente. “Además del amor que surgió entre nosotros apareció el amor por la energía eólica”, cuenta Luciana, entre risas. Junto a Esteban Vandam, regresaron a la Argentina para crear su propia fundación.

“Sabíamos que en nuestro país habían más de 3000 escuelas rurales fuera de la red eléctrica y quisimos traerles este tipo de energía que conocimos”, explica Luciana, que antes de emprender este viaje se había recibido de psicóloga. Ese mismo año, fundaron 500 RPM, una asociación sin fines de lucro que se dedica a realizar proyectos sociales de capacitación, fabricación e instalación de aerogeneradores de baja potencia. “Somos unos nómadas que con sus petates y logística van por todo Argentina”, dice Luciana.

La fundación capacita a los pobladores rurales en la instalación y replica de molinos.

Desde 2012, recorren el país “de Salta a Tierra del Fuego” y mediante la difusión de los molinos Piggott, -que aprendieron a construir en Nicaragua-, enseñan a instituciones educativas, a particulares y a organizaciones rurales a generar y replicar su propia energía.

“Les presentamos un torre eólica de patente abierta, caracterizada por su sencillez y robustez, que fue creada en 1960 por el escocés Hugh Piggott. La idea es llevarlo todo el mundo. Actualmente, somos una de las más de 40 ONG que integran la organización internacional Wind Empowerment”, detalla la psicóloga.

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El molino, de eje horizontal y de tres aspas, puede fabricarse en seis potencias nominales distintas que van de 200 a 1000W. Al momento, 500 RPM lleva más de 2000 personas capacitadas en su fabricación, instalación, operación y mantenimiento. Además, ya beneficiaron a más de 1000 personas.

Instalación de los molinos

A la hora de elegir el lugar de colocación de los generador eólicos, desde la fundación tienen en cuenta cuáles son las zonas rurales aisladas donde el viento es abundante. “Tenemos varios proyectos en las regiones patagónicas de vientos excepcionales como Chubut, Río Negro, al sur de la provincia de Buenos Aires, al centro en Córdoba y San Luis, en Mendoza y en los Valles Calchaquíes de Salta”, cuenta la activista.

Una vez que los integrantes de la asociación llegan a la comunidad rural, capacitan a los beneficiarios en el armado del molino. “Si contamos con al menos 20 personas, tardamos cerca de cinco días, trabajando ocho horas, para fabricar un aerogenerador. Después, tardamos un día y medio en acomodarlo correctamente”, explica Luciana.

Tras el asentamiento de la torre, desde la ONG convocan a la colectividad “a un evento social” para que “todos conozcan y aprendan”. Ellos, tras su partida, continúan con un seguimiento del caso.

La esperanza de la pareja es que las torres eólicas lleguen a reemplazar los grupos electrógenos.

“Estos proyectos reducen significativamente los gases de efecto invernadero. Además de ser una generadora de electricidad, siembra conciencia en las personas y a la larga se pueden crear equipos más robustos que reemplacen a los grupos electrógenos”, concluye la licenciada.

500 RPM recibe apoyo económico de WISIONS of Sustainability; del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) y del Ministerio de Educación de la Nación.

Ganadores del Fondo para la Conservación Ambiental

Este año, la organización fundada por Proeitti y Vandam fue una de las cuatro ganadoras del Premio de Banco Galicia en alianza con Fundación Williams, en la décima edición del Fondo para la Conservación Ambiental.

Su proyecto para la capacitación y fabricación de aerogeneradores Piggot en la Aldea Epulef de Chubut, recibió un premio de 250.000 pesos.

500 RPM fue una de las galardonadas con el premio del Fondo para la Conservación Ambiental.

También, con ese dinero, desde 500 RPM instalarán un sistema de control electrónico eficiente de micro redes diesel-eólicos que permitirán un ahorro estimado de combustible de 9.000 pesos al mes y un ahorro de gases de efecto invernadero de 2,75 kg de dióxido de carbono (CO2).

El plan favorecerá a 62 estudiantes, docentes y no docentes de la Escuela N°129 y, en total, a 251 pobladores rurales, cuyos derechos como el acceso a la educación, información, salud, comunicación y recreación se ven afectados diariamente por sistemas diésel altamente contaminantes, costosos e ineficientes.

Por: María Paz Rambaud- La Nación