Según el Colegio de Escribanos de Córdoba, en relación al año pasado, hay 35 por ciento menos de escrituras de compra venta, 80 por ciento debajo de escrituras de créditos hipotecarios y 40 por ciento menos de escrituras de afectación de inmuebles al régimen de propiedad horizontal.

En un encuentro organizado por el Clúster de Servicios de Córdoba, profesionales de la escribanía cordobesa Scarafía – Vélez Funes explicaron los motivos de esta caída y, además, reflexionaron sobre los desafíos de los escribanos y su nuevo rol en un entorno cada vez más digital.

En relación al año pasado, las escrituras en Córdoba vienen cayendo: 35 por ciento menos de escrituras de compra venta, 80 por ciento debajo de escrituras de créditos hipotecarios y 40 por ciento menos de escrituras de afectación de inmuebles al régimen de propiedad horizontal, según información del Colegio de Escribanos de Córdoba.

Los datos anteriores se dieron a conocer en una de las reuniones mensuales que el Clúster de Servicios de Córdoba realiza con sus socios en donde, en esta oportunidad, la anfitriona fue la escribanía Scarafía – Vélez Funes. “Esta escribanía no escapa a ese contexto general: estamos con una disminución en el número de escrituras cercana a 60% en relación al año anterior. Las dificultades para acceder a préstamos hipotecarios han reducido significativamente las operaciones inmobiliarias en general.

Por otra parte, la restricción para obtener divisas norteamericanas, restringen su acceso sólo a aquellas personas que compren su vivienda única, dificultando aún más la concreción de operaciones”, explica Ignacio Ferrer, responsable administrativo del estudio. Durante el encuentro, también se abordó el futuro de la profesión de los escribanos, quienes están enmarcados en una sociedad que avanza en materia digital.

En muchas ocasiones, estos cambios traen consigo nuevas herramientas de seguridad y certificación, que suelen competir con el papel del notario. “Esta profesión, requiere en la actualidad una permanente adecuación a los avances tecnológicos. Esto le obliga a disponer de softwares que se adapten a tales requerimientos y a una actualización permanente de los mismos y del personal operativo”, puntualizó Ferrer.

El rol del escribano hoy Por su parte, la escribana Pilar María Vélez Ferrer, agregó que “el rol del escribano no termina con la custodia de los papeles, o por la verificación de la matricidad en papel: la digitalización avanza y nosotros avanzamos con ella”. En relación al soporte papel versus lo digital, indicó que “los lugares para archivar los documentos, dejarán de ser simples estantes, para ser soportes informáticos que deben lograr determinada seguridad y sobre todo tener jurisdicción nacional”.

Hoy, los escribanos seguimos siendo el anclaje físico con el papel, y aún mutando a un soporte digital, seguiremos siendo el soporte físico de resguardo de la documentación y de la construcción y elaboración de los documentos”. Por último, acerca de la implementación de la firma digital y si esta representa en algún punto la eliminación de la figura del escribano, el escribano Luis Vélez Funes considera que “no se producirán incompatibilidades”.

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“El papel del notario no se limita a su intervención como fedatario y garante de la gran diversidad de actos en los que interviene. Su participación, en ocasiones, le significa intervenir como ´negociador´ en conflictos familiares y empresariales, como así también, desempeñar en alguna medida, el papel de intermediario, tratando de que las partes involucradas lleven a buen puerto sus conflictos patrimoniales”, finalizó Vélez Funes.

Acerca de Scarafía – Vélez Funes

La escribanía surge de la fusión de dos escribanías de amplio raigambre en el medio, en 1997.

En la actualidad, cuenta con un equipo de trabajo de 20 personas. Con una importante participación en el sector, se constituye en un equipo que trabaja tanto para personas físicas y empresas, como para prácticamente todas las instituciones bancarias, tanto privadas como oficiales, de la provincia de Córdoba.

Acerca del Clúster de Servicios

A comienzos del año 2010 un grupo de empresarios Pymes de Córdoba se reunieron procurando identificar soluciones compartidas a problemas comunes.

Los unió el objetivo de generar sinergia, tanto en el contexto comercial como en el ámbito de la responsabilidad social de sus empresas. Desde el comienzo, los socios coincidieron en la visión respecto a la situación de nuestra sociedad y el rol que las empresas deben cumplir con responsabilidad, compromiso y ética.

Surgieron entonces dos escenarios; el brazo social de este grupo de empresas llamado FESER (Fundación de Empresas de Servicios) que posee personería jurídica y se sustenta con el aporte de los socios. Y el brazo comercial, bajo la denominación Clúster de Servicios.