Por Luciana Valeria Arce

Hace 50 años era impensado que un automóvil se manejara solo. Hace 30 años no existían las PC y hace 15 años no conocíamos las redes sociales. Hasta hace algún tiempo atrás carreras como las de Marketing digital, e- commerce, diseño de apps o desarrollos webs, no existían y otras tantas que hoy ya están quedando obsoletas eran un boom.

Soy una apasionada de los cursos, talleres y demás propuestas de aprendizaje continuo. Pero dos de las últimas a las que concurrí, me volaron la cabeza. Los disertantes: dos contadores (ambos referentes con mucha credibilidad dentro de la profesión). La temática de las capacitaciones: El futuro de la profesión y las organizaciones exponenciales. El mensaje: la profesión tal cual la conocemos hoy tiende a desaparecer. Y eso ¿porque? Simple: todo tiende a digitalizarse. Ejemplos claros son:

  1. AFIP ya está haciendo parte de la tarea que hacíamos antes los contadores todos los meses, pasar facturas, armar libros IVA y liquidar el impuesto. El impuesto se auto determina en base a la información que tiene AFIP del contribuyente.
  2. Por otro lado, se prevé que en 5 años los balances sean digitales. ¿Como? A través de un plan de cuentas generalizado donde las empresas irán subiendo datos y un sistema hará la exposición disponible de manera on line para todo tipo de entidades públicas y privadas. Por el momento es solo un proyecto que empezó a desarrollarse en el año 2018 (cenFIF), la idea es empezar a incorporar grandes empresas en el año 2021 y ya en el año 2024 sería obligatorio pata todo tipo de empresas.

No es una novedad que la profesión contador en el mundo tenga poca relevancia ya que en algunos países europeos desde antaño los impuestos se los autoliquida el contribuyente. Claro que esto siempre me resultó impensado en países como el nuestro con una enorme presión tributaria y tendencia a la evasión.

Pero lo cierto es que mi profesión y quien dice la tuya también pueden desaparecer en los próximos años si no nos reinventamos.

Estamos en el umbral de la 4ta revolución industrial y ésta va más allá de robots o inteligencia artificial. Hoy en día el trabajo a través de plataformas digitales hace que más de un millón de personas en todo el mundo esté ofreciendo sus servicios en un mercado laboral controlado por algoritmos. El cambio fundamental está dado por la relación laboral empresa – empleado, pero también por aquello que denominamos el “lugar del trabajo”. En la actualidad vemos a cientos de miles de personas trabajando desde su casa, en un bar, o en un co-working para empresas de otros continentes que quizás jamás conozcan.   

Esta 4ta revolución industrial va a exigirnos contar con algunas habilidades blandas para el trabajo del futuro. Habilidades como la comunicación, resolución de conflictos, liderazgo y auto liderazgo, empatía, gestión del tiempo, pensamiento crítico y reflexivo, serán algunas de las que nos proporcionará un diferencial sobre aquellos que no las tienen.

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Entonces pensemos: ¿Corremos el riesgo de perder el empleo? ¿O que nuestra profesión desaparezca?

Entiendo que no debemos tener miedo sino más bien salir a buscar oportunidades y no esperar a que caigan por si solas. Los seres humanos tenemos una enorme capacidad de inventar o re inventar y de hacernos preguntas para aggionarnos a los tiempos que vendrán. Debemos pensar en esa reinvención de nuestra profesión o empleo.  Eso solo se logra adquiriendo o desarrollando el talento que sabemos que tenemos. Al fin y acabo es lo que nos hace únicos. A los profesionales del futuro ya no se les pagará por el título obtenido, sino más bien por el talento que demuestran. Grandes paradigmas caerán y el éxito estará medido por la “innovación” que hagan las empresas como también nosotros con nuestra profesión. Para sobrellevar esta 4ta revolución industrial deberemos hacernos del siguiente bagaje: un talento exclusivo, una mente abierta, algunas Soft skill (competencias o habilidades blandas) y mucha flexibilidad.

Es cierto que en el futuro algunos trabajos van a desaparecer pero muchos otros se van a transformar y como somos una especie que para evolucionar debe adaptarse, la principal herramienta que tenemos para sortear este futuro incierto estará dado por nuestra capacidad de adaptación.

…“El futuro llego hace rato”… (Indio Solari)

Luciana Valeria Arce – Contadora Pública  – UNC (Mat. 10-15709) – Esp. Dir. Estratégica de RRHH – UCC – Directora de L A Gestión del Capital Humano – @lacapitalhumano