Mercado Libre vende directo. Importa y vende. Pymes no esconden su malestar.

Del amor al odio, sin escalas. Y viceversa. Así se podría definir a la histórica relación entre Mercado Libre y los vendedores de la plataforma, la más grande de comercio electrónico de América Latina, que además es la empresa local de mayor valor de mercado con una valuación bursátil de USD 28.000 millones.

Claro, el perfil de estos vendedores online fue cambiando a lo largo de los 20 años que tiene el marketplace que co-fundó y comanda Marcos Galperin. Pasaron mucho desde los 10 ciervos vivos cordobeses, el primer ítem vendido por la empresa en 1998, a $200 pesos la unidad. Hoy tiene unos 11 millones de vendedores y el 70% de la facturación viene de Pymes. Son 600.000 la empresas de este tipo que viven 100% de Mercado Libre y 80.000 son argentinas.

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El Conflicto

La empresa de Marcos Galperin lleva adelante una prueba piloto, al estilo Amazon, por la que comercializa ítems locales e importados. Las quejas y las explicaciones de la compañía….En ese segmento hay una suerte de revolución en ciernes en la que queda expuesta como nunca la idea del “amor-odio” entre estas dos partes de un negocio millonario. Las empresas están furiosas y por varios motivos. Se reúnen entre ellas y analizan desde salir en masa de Mercado Libre y crear una plataforma paralela hasta asociarse para dar batalla. Creen que la Mercado Libre “traiciona” el contrato tácito entre ambas partes, que los discriminan y piden intervención y control del Estado “para un negocio que se está volviendo abusivo”. Muchas muy rápido, luego de las protestas, reconocen también que son lo que son gracias a la plataforma y que ésta tiene derecho a poner las reglas. Otras no están tan seguras: hablan con sus abogados y creen que podrían implementarse más controles, que “no pueden hacer lo que quieren”.

Pymes – Mercado Libre: Una relación que comienza a desgastarse

En medio de esa suerte de esquizofrenia Pyme hay millones en juego. Sólo en el tercer trimestre del año, Mercado Libre facturó USD 603 millones, un 90,5% más que en el mismo período de 2018. La empresa pide calma, descarta fantasmas y maniobras turbias, y asegura tener respuestas para todo. Algunas convencen más; otras menos.

“Yo estoy enojado porque pierdo plata, pero también porque nos traicionan. Nos clavan un puñal por la espalda sin avisar. Tenemos empleados y un negocio que sostener en este momento tan complejo. Vivimos de vender en Mercado Libre. Obvio que ellos son un gigante que además mucha bola nunca le dio a los vendedores, pero crecimos juntos. Podrían cuidarnos un poco más”. El relato es del dueño de una pyme importadora con 15 empleados. Pide off the record total, como los otros dos empresarios con los que habló Infobae: no quieren exponerse ni ser víctimas del derecho de admisión. Pero tienen historias para contar.

La idea reunirse en una suerte de asociación o cámara de vendedores online no es nueva y ya fracasó en otros momentos. “Es complicado, cada uno tiene su propios problemas y nadie se la quiere jugar del todo poniendo la cara”, asegura otro vendedor con perfil y problemática similar al antes mencionado. Quizás la idea de agruparse formalmente se reflote gracias a una iniciativa de la propia empresa, que está realizando charlas para medianos y grandes vendedores llamadas “Emprendedores 4.0”. Allí se habla de “dar el salto emprendedor” y estrategias motivacionales. Hubo una grande a comienzos de septiembre, para 200 empresarios pyme, otra en octubre y la semana entrante se desarrollará una más. Más allá de la arenga estilo Silicon Valley, en los coffee breaks los vendedores intercambiaron celulares y hablan de cosas bastante más terrenales. Y surgieron varios grupos de Whatsapp donde las quejas están a la orden del día. “Nos damos una mano y al toque salen los reproches sobre lo mal que anda todo. No se hizo para quejarnos, pero es una catarsis. Unos tiran un screenshot sobre el aumento de comisiones o que MELI lanza su tienda propia de celulares y explota todo de bronca”, resume uno de ellos.

Para este grupo de vendedores el problema central no pasa por las comisiones cada vez más altas, un reclamo clásico de los vendedores más chicos y típica cuestión de foros de usuarios. Están preocupados porque ven como, a su criterio, Mercado Libre está implementando a nivel local el “modelo Amazon” de venta propia e importando directamente algunos productos. Así, aseguran, la gama alta la cubren con las tiendas propias de las grandes marcas –como Fravega, Adidas, Philips y muchas otras– y la gama media con productos propios.

“Están empezando a importar cada vez, taladros y parlantes bluetooth, por ejemplo. Y los venden directo. Por un lado le dan espacio a las grandes marcas con tiendas propias y las segundas marcas las están empezando a cubrir ellos con importaciones. Es el modelo Amazon; pero ellos se ponen límites. No sabemos qué hará MELI porque nunca cuenta nada hasta que un día te das cuenta que te llenó de productos propios. Además, tienen las métricas de todo y saben qué se vende”, dice otro vendedor. También se quejan de la nueva función “Catálogo”, que según los vendedores muestra los productos más ordenados pero prioriza a los propios desplazando de la mayor visibilidad al más vendido “genuino”. Se sabe, cuánto más arriba en el resultado de las búsquedas, mayores chances de ventas. Además, dicen, los cambios en las calificaciones y en la reputación de los vendedores para que entreguen productos en 24 horas los perjudica y, muchas veces por culpa de Mercado Libre que no manda a tiempo a los transportes para recoger la mercadería. Una degradación en la calificación puede hacer que sus ventas caigan un 90%, juran. El nuevo esquema de devoluciones es otro de los puntos de reclamos: el comprador puede devolver cualquier cosa sin aviso ni motivo hasta después de 30 días de adquirirla. “En el call center son todas personas de otro país, no entienden nada” dice el dueño de una pequeña textil del interior – según nota publciada por Infobae.

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