Luciana Panzcuch tuvo durante 10 años un emprendimiento de bicicletas junto con su marido Natán, hasta su fallecimiento en 2018. Hoy nos cuenta qué la empuja a seguir emprendiendo, y sus sueños a futuro.

Luciana Panzcuch siempre se imaginó emprendiendo o con algún trabajó independiente, pero nunca en el rubro bicicletas. Se asoció al emprendimiento de su marido, Natán, y ahí se enamoró de las bicis y todos los beneficios que estás traen. Hoy, luego de muchos años de proyecto compartido, y de  la partida de Natán, continúa llevando adelante el sueño que los dos tenían. En la siguiente nota nos cuenta su historia.

Luciana Panzcuch cuenta su historia en primera persona

Si tuvieras que explicar tu emprendimiento a alguien que no lo conoce, ¿qué nos dirías de Monochrome?

Monochrome Bikes es una marca de bicicletas urbanas. Hacemos mucho foco en la calidad, el diseño y la experiencia del cliente durante todo el proceso. Buscamos mejorar la calidad de vida de las personas en el día a día. Creemos que, si vos te subís a la bici en vez de ir en transporte público o auto, estás en contacto con el ambiente de otra manera, llegás con otra energía y sin el estrés del tránsito, hiciste ejercicio, y a la larga te cambia el estilo de vida.

¿Cuál dirías que es el diferencial de sus bicicletas?

Son bicis urbanas que te solucionan la movilidad en un ambiente súper hostil como es el tránsito. Y con mucho foco en el diseño y en la calidad. No son solamente bicis lindas, buscamos que sean muy funcionales, que tengan poco mantenimiento. Cada pieza de las más de 300 que tiene una bicicleta está armada para que la vida útil sea alta, no está programada la obsolescencia. Los asientos también son un diferencial, hechos 100% a mano.

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¿Cuál es la historia detrás de Monochrome Bikes?

Monochrome en realidad lo empezó mi socio y marido, Natán Burta, que era diseñador industrial. En ese momento éramos novios, yo soy contadora con un posgrado en marketing y lo ayudaba. Cuando fueron creciendo y cada vez había más demanda, me fui metiendo cada vez más hasta que nos asociamos. Eso fue en el 2003. En el 2017 a él le detectaron una enfermedad, y el año pasado falleció.

Tuve que repensar un montón de cosas, ya que hace años que era un proyecto de a dos. Decidí que quería seguir, pero tenía que encontrar mi lugar, apropiármelo, ver lo que a mí me gustaba, lo que yo sentía propio, lo que no…. Y en ese camino estoy. Es un proyecto que tiene casi diez años pero que está empezando de vuelta en algún punto.

¿Qué te empujó a continuar con Monochrome?

En primer lugar, el amor por el proyecto y los años invertidos, todo el trabajo que hicimos. Era nuestro sueño llevar a Monochrome a ser referente en el ciclismo urbano. Y también es una marca que se hizo su lugar después de mucho trabajo, y al visualizarme a futuro me daban ganas de seguir trabajando en el proyecto. Y, por último, la flexibilidad de poder incluir dentro de lo que es los objetivos del negocio mis objetivos personales.

Hablando de la flexibilidad, ¿siempre te imaginaste emprendiendo?

Tuve previamente pequeños emprendimientos, de indumentaria, hice consultoría independiente, siempre busque el camino de la independencia, pero nunca me lo imagine relacionado con bicis. Hoy en día uso la bici, pero la descubrí gracias a Monochrome.

¿Con que soñás para Monochrome?

Sueño con que el ciclismo urbano crezca, que deje de ser algo de nicho. A veces en la ciudad veo mountain bikes, playeras, pero el ciclismo urbano sigue siendo una pequeña porción de lo que la gente elije. Sueño con que Monochrome pueda llegar a ser el referente, también a nivel internacional.

En ese sentido, en el 2016 y 2017 comenzamos el camino internacional, fuimos a la feria más grande de Europa con un stand, presentando la marca. Pero a la semana que volvimos de la feria lo diagnosticaron a Natán, así que la marca los últimos dos años casi que subsistió sola. Y como consecuencia de la feria que habíamos ido, logramos este año hacer la primera exportación, a República Checa.

Por último, ¿cómo te está resultando Her Business Program, el programa de Endeavor para mujeres emprendedoras?

Her Business me encanta, salgo con la cabeza con siete millones de ideas. Hay cosas que antes no las aplicábamos o no las teníamos en cuenta, y me está ayudando a reconstruí las bases de otra manera, de nuevo, pero firme. La red de contacto con las chicas me encanta, con todas las alianzas y contactos Y además, me gusta venir, la paso bien, me divierto y cada clase es súper interesante.

Fuente: Endeavor Argentina