Por Carlos González *

Las empresas requieren de desarrollar ventajas competitivas para poder crecer en mercados cada vez más volátiles e inciertos, esto tiene aún mayor relevancia si el contexto económico está pasando por una situación de “crisis”.

Para que cualquier empresa logre desarrollar ventajas competitivas, la misma primero debe desarrollar a sus colaboradores, a las personas que integran la organización y que son las únicas que pueden generar dichas ventajas.

Aquí radica la especial importancia de que CEO’s, gerentes y emprendedores desarrollen habilidades de liderazgo y gestión efectiva en sus equipos de colaboradores a través de una comunicación eficaz, de conversaciones que lleven a la acción y a la responsabilidad.

Los líderes de hoy deben ser excelentes gestores y generadores de estados de ánimo que abran posibilidades en las personas que integran la organización.

Las emociones positivas en los colaboradores son una ventaja, ya que es allí cuando las personas son más receptivas a incorporar nuevos aprendizajes, son más flexibles al cambio y esto acelera los procesos, lo que se refleja en mayor productividad y oportunidades de innovación.

Algunas características de las personas positivas son la capacidad de auto-control y gestión de las emociones, lo que promueve relaciones interpersonales más positivas en el ámbito laboral, contribuyendo a la construcción y desarrollo de un clima organizacional adecuado y propicio para el desarrollo de la empresa.

En términos de cultura y clima organizacional, los aspectos positivos son característicos en los equipos de trabajo de alto desempeño y permiten que los integrantes reconozcan sus virtudes, promoviendo así mejores capacidades de liderazgo, comunicación, solución de problemas y creatividad.

Los resultados de negocio, dependen cada día más de las personas y del auto-conocimiento que estas posean, lo que les permitirá tomar mejores decisiones y por consiguiente mejores acciones en post de los objetivos y metas organizacionales.

Hoy los líderes en las empresas, tienen como principal desafío desarrollar a sus colaboradores y hacerlo desde un enfoque basado en fortalezas, no en debilidades como se ha hecho durante décadas.

Lee también:

8 LIBROS QUE CADA GERENTE DEBERÍA TENER EN SUS MANOS

Ya no basta con evaluaciones de desempeño; que cabe mencionar que son uno de los factores que mayor estrés generan en las personas dentro de la organización, y que además están basadas en un enfoque de debilidades (llamado oportunidades de mejora) y que, en el mejor de los casos, le otorgan al colaborador un plan para hacer algo con lo que no se siente para nada a gusto.

Toda organización que busque desarrollar ventajas competitivas debe crear una cultura empresarial positiva y un liderazgo enfocado en el desarrollo de sus colaboradores, para que estos asuman responsabilidad y lleven a cabo las acciones necesarias para el desarrollo de la empresa.

(*) Mentor, Consultor & Coach Profesional