El Banco de la Provincia de Neuquén (BPN) sale en auxilio de las pymes del shale afectadas por la crisis.

Las pymes de Vaca Muerta, uno de los sectores más afectados por la crisis de la industria petrolera, podrán acceder a una línea de créditos que destinará en total 500 millones de pesos. Será a través de financiamiento del Banco de la Provincia de Neuquén (BPN). La entidad le permitirá a las empresas radicadas acceder a un poco de aire en medio de las complicaciones que se registran hace seis meses en la cadena de pago, luego del freno nacional en la actividad.

A través de esta línea, el banco pone a disposición un cupo de 500 millones de pesos que serán inyectados directamente en la actividad hidrocarburífera.

Las empresas que deseen acceder a este crédito podrán solicitar hasta 30 millones cada una y deberán estar inscriptas en alguna de las cámaras empresariales: Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén (Acipan), Asociación de Industriales de Neuquén (Adineu), Cámara Patagónica de Empresas de Servicios Petroleros (Capespe) y Cámara Empresarial Industrial Petrolera y Afines del Neuquén (Ceipa).

El financiamiento será hasta en 60 meses si el destino es bienes de capital o hasta en 24 meses si se utiliza para capital de trabajo.
La tasa estipulada varía entre el 25 y el 40 por ciento, dependiendo de la calificación bancaria y la reciprocidad que otorguen las empresas.
Una particularidad de la línea es que se puede renovar si durante 2019 se accedió a este crédito. Para este caso, se obtiene el diferencial entre el nuevo monto máximo y el valor original.

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“Impulso Vaca Muerta” es una línea crediticia que se habilitó oficialmente el año pasado, luego de un trabajo en conjunto entre BPN, el gobierno neuquino y las cámaras empresariales, articulando sector público y privado con el fin de detectar las necesidades de financiamiento del sector, factor primordial para el crecimiento y desarrollo de la actividad.
Durante 2019, el cupo de 500 millones en créditos se entregó casi en su totalidad.

El freno del precio interno del crudo y la falta de inversiones en la producción de gas se trasladaron al resto de los actores de la actividad, por fuera de las empresas operadoras y grandes compañías de servicio. Esto repercutió primero en la pesificación de los contratos durante tres meses de 2019 (Nación había establecido una cotización paralela a la del dólar oficial para la industria) y luego en una demora en los pagos de las grandes petroleras.

Fuente: La Mañana de Neuquén