La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) elogió la sanción de la ley de Góndolas y destacó que representa una nueva oportunidad para ese sector tras años de caída de venta y cierre de fábricas.

La Ley de Góndolas sancionada en la noche del viernes por el Senado, con 56 votos a favor y ninguno en contra establece que productos como alimentos y bebidas cuyas marcas sean de un mismo grupo económico no podrán ocupar más del 30 por ciento del espacio en las góndolas de los supermercados e hipermercados.

“Desde nuestra entidad, que nuclea miles de empresarios a lo largo de todo el país, consideramos que una vez aplicada la norma habrá una nueva oportunidad para las pequeñas y medianas empresas que, tras largos años de caída en sus ventas y cierre masivo de pymes, ahora tendrán un lugar preponderante en bocas de expendio masivo”, remarcó Apyme en un comunicado.

La ley determina que los establecimientos deberán garantizar un 25% de la góndola para la exhibición de productos de micro y pequeñas empresas nacionales y un 5% adicional para productos originados por la agricultura familiar, campesina e indígena y sectores de la economía popular.“Esta normativa reviste una verdadera democratización en las ventas en supermercados e hipermercados, hasta ahora reservadas para grandes empresas y monopolios del sector de la alimentación”, afirmó Apyme.

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“Además dispone que en las islas de exhibición y anaqueles contiguos a las cajas (que configuran los sectores más codiciados para la venta) se deberán presentar en un 50% del espacio productos elaborados por micro y pequeñas empresas nacionales o por cooperativas y mutuales”.

Por último, señalaron que desde Apyme celebran que “el nuevo gobierno ponga en valor a las empresas nacionales, el tejido productivo local y, sobre todo, el trabajo de las argentinas y los argentinos”.

Los puntos principales de la ley:

• Los establecimientos deberán garantizar un 25 por ciento de la góndola para la exhibición de productos de micro y pequeñas empresas nacionales y un 5 por ciento adicional para productos originados por la agricultura familiar, campesina e indígena y sectores de la economía popular.

• La ley deberá implementarse en un plazo de 60 días.

• La norma alcanzaría a trece empresas que facturan $1.700 millones al año y comprenden el 26 por ciento de la cadena comercial del país.

• Los almacenes, autoservicios chinos y kioscos )canales de venta que concentran alrededor de 70 por ciento de las ventas minoristas), quedarán excluidos.

• La ley comprende a los supermercados e hipermercados que cuenten con más de 50 bocas de expendio en todo el país.