Es un protocolo aplicado en China para retomar el funcionamiento: límite de personas por salón, higiene, barbijos y hasta medidor láser de temperatura.

Los gimnasios no son considerados locales esenciales en Argentina, es por eso que desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, permanecen cerrados.

Sin embargo los dueños de los gimnasios, agrupados en una asociación, idearon un plan para proponerle al Gobierno para que se evalúe la posibilidad de que vuelvan a abrir sus puertas.

Este plan se basa en el protocolo que se utilizó en China para volver a abrir  los locales deportivos luego de la cuarentena.

¿Qué es el “modelo chino”?

Se trata de un plan para que los gimnasios vuelvan a funcionar en el que, como primera medida, se destaca la higiene y las medidas de prevención que exige la Organización Mundial de la Salud: limpieza constante de los equipos y de los ambientes con pulverizadores con alcohol al 70%, uso obligatorio de barbijos en los empleados y en los clientes y hasta un medidor de temperatura láser para revisar a cada uno de los clientes antes de que ingresen.

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Además, cantidad limitada de personas y una especie de cuadrícula en los pisos de los salones que los dividan en áreas para que se respete el distanciamiento social.

Fuente: AS Argentina