Los monotributistas y las personas inscriptas en el régimen de autónomos podrán solicitar un crédito sin costos por un monto de hasta $150.000 (el tope variará según la categoría) y el dinero estará disponible a través de una tarjeta de crédito. Así lo establece el decreto 376, publicado hoy en el Boletín Oficialque deja a la Jefatura de Gabinete y al Banco Central la tarea de reglamentar las condiciones para el acceso al beneficio.

Según explicaron fuentes del Ministerio de Producción, los créditos estarán disponibles para los monotributistas y autónomos de todas las categorías, pero deberá estar demostrado que hubo caída en la actividad (como la facturación es electrónica, es un dato que se chequeará desde la AFIP). Sobre ese punto, concretamente sobre cuáles serán los parámetros de comparación para determinar si hay una caída que habilite el beneficio, se espera que haya definiciones en la reglamentación; en principio, la condición fijada en el decreto 332 (que crea el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, del cual estos créditos son parte) es que haya una “sustancial reducción” en las ventas a partir del 20 de marzo pasado, es decir, desde el día en que se decretó el aislamiento social obligatorio para prevenir los contagios de Covid-19.

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El decreto conocido hoy establece que la asistencia financiera tendrá un subsidio del 100% del costo financiero total. El préstamo deberá gestionarse en el banco del cual se tenga tarjeta de crédito y, en caso de no contar con ella, deberá tramitarse una, según aclararon fuentes del Gobierno. La devolución del dinero obtenido, según anticiparon, será a un plazo de 18 meses: habrá un período de gracia de medio año y luego, un año para el pago en cuotas.

Con respecto al monto, lo que podrá obtenerse no puede ser superior a una cuarta parte del ingreso tope de la categoría en la cual se está. Y el dinero estará disponible en tres cuotas mensuales, iguales y consecutivas.

Por ejemplo, como en la categoría A del monotributo (la más baja) la facturación máxima es de $208.739,25, el monto tope será de $52.184,81, que se recibirá en tres cuotas de $17.394,94 cada una. En la categoría B, con ingresos permitidos de hasta $313.108,87, el importe mayor a recibir será de $78.277,22, en tres partes de $26.092,40. Y en la categoría C, con una facturación máxima de $417.478,51, el monto prestado será de hasta $104.369,63, en cuotas de $34.789,87 cada una. Para las categorías superiores a esas tres, ya regirá el tope general del préstamo subsidiado, de $150.000.

Según se estableció, a cada cuota se le agregará el importe del pago mensual que deben hacer los monotributistas (por el impuesto integrado y por los aportes a la seguridad social) y los autónomos (por la contribución previsional). Pero ese dinero no llegará a los contribuyentes sino que irá directamente a la AFIP, por lo cual los aportes obligatorios de ambos sistemas quedarán durante tres meses cubiertos bajo esta modalidad.