Por Marcelo Berenstein

Este puede ser el mejor momento para nosotros, los emprendedores. La economía global se está reseteando y a la salida del Covid-19 nos espera un universo de oportunidades.

La pandemia alteró la vida política, económica, social, cultural, ambiental, familiar y espiritual del planeta. Nada será como antes, para bien, para mal o para ambos. Imperiosamente hay que implementar cambios en todos los órdenes y quienes estén atentos pueden ser parte del selecto grupo de los arquitectos de la reconstrucción.

La economía global necesitará oxigenarse y comenzar a desandar el camino de la recuperación. Innovación, creatividad, nuevas reglas de juego, mayor productividad y competitividad van a ser claves. Quienes lo entiendan sentirán el «llamado del mayordomo»: «La mesa está servida».

Pero atención, mirar lo bien que está puesta la mesa no alcanza para saciar el hambre, hay que comer; o dicho en otras palabras, hay que poner manos a la obra.

Emprender en esta coyuntura es arrancar con ventaja y viento a favor.

Animate, confiá en tus convicciones e ideas, buscá la vuelta y si es necesario, hasta debajo de las piedras. Creeme que hay en el mercado tantas oportunidades como inversores dispuestos a beneficiarse de ellas. Hay capital dispuesto a derramarse sobre los emprendedores y sus buenos proyectos. Hay buenas chances de hacer dinero y, por sobre todas las cosas, tenés también la oportunidad de torcer positivamente la historia.

Emprender generará no solo plata para vos sino también riqueza, movilidad social, más trabajo y posibilidades de una vida mejor para todos los habitantes del mundo, por eso es el mejor momento.

Nada mas apropiado que compartir una frase de una las voces más lúcidas del emprendedorismo nacional, la Dra Silvia Torres Carbonell: «La forma más genuina de reducir la desocupación es alentando con pasión y con imaginación la creación, crecimiento y renovación de decenas de miles de nuevas empresas».

Fuente: Emprendedores News