El Gobierno, el gremio y las empresas del sector avanzan en un acuerdo con limitaciones por lugar, superficie y cantidad de trabajadores

A partir de las iniciativas conjuntas que empresarios y gremios del sector le alcanzaron al presidente Alberto Fernández, el sector de la construcción avanza en poder reflotar obras por casi $10.000 millones en algunas zonas del país.

El jefe de Estado cedió de este modo a parte de los pedidos de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y al sindicato de la UOCRA que buscan saltar el cepo sanitario obligatorio impuesto para combatir el coronavirus. Más que nada porque se trata de un sector que ya arrastra problemas, que lleva 22 meses de caída continua y 47.000 puestos de trabajo perdidos hasta ahora.

Un escenario que sobrevoló el encuentro que se llevó a cabo en la Quinta de Olivos, para analizar una apertura gradual y controlada de obras públicas, estudiar un protocolo de seguridad sanitaria elaborado por la UOCRA y CAMARCO, y posibilitar una apertura también gradual de algunas obras privadas a partir del 27 de abril.

La reunión fue impulsada por el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; y estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; la ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, María Eugenia Bielsa, y el Secretario de Obras Públicas, Martín Gill. Por parte del sindicato estuvo Gerardo Martínez, mientras que por la cámara empresarial fue Iván Szcech.

Se analizaron las medidas que se pueden llevar adelante para comenzar a administrar el aislamiento social, preventivo y obligatorio y reactivar el sector poniendo énfasis en las normas de seguridad para evitar los contagios.

Empresarios y gremio le entregaron la propuesta al Jefe de Estado, más un protocolo especial para los trabajadores, con el objetivo que se logre lo mismo que determinó el Gobierno la semana pasada cuando se exceptuó a la obra pública.

Fernández sabe de la crisis que sufre esta industria desde antes de la cuarentena, en especial por falta de pagos a las empresas por parte del Estado y la incertidumbre sobre qué ocurriría con los proyectos que debían ponerse en marcha.

Por eso le dijo a sus invitados que el Gobierno quiere reactivar la obra pública, pero les aclaró que el problema es la pandemia y que se debe preservar la salud de la gente, que no haya riesgo de infección para los trabajadores y que se debe avanzar con los protocolos provinciales y en las prioridades de las obras.

Y si bien en la reunión no hubo mayores precisiones, está claro que a partir de cuando finalice la segunda etapa del aislamiento obligatorio habrá obras que se podrán poner en marcha nuevamente en consenso con gobernadores e intendentes.

Protocolo sanitario para la construcción

Tanto industriales como sindicalistas venían negociando un pedido común ante el Gobierno en el marco de negociaciones que tenían a Katopodis como organizador y a partir del cumplimiento de tres compromisos asumidos por todos los protagonistas.

El primero tiene que ver con el sostenimiento de las fuentes de trabajo. Es decir, que las empresas no despidan personal a pesar de la paralización del sector.  Es que el freno del sector puso en riesgo la continuidad laboral de 200.000 trabajadores que se desempeñan en obras privadas, según datos de CAMARCO.

El segundo, la redacción de un protocolo sanitario para utilizar en todas las obras que se pongan nuevamente en marcha. Y el tercero, acordar la reactivación parcial con los mandatarios provinciales y municipales.

Como todos estos compromisos fueron cumplidos, el Presidente permitirá una apertura, aunque parcial, de las obras elegidas con consenso entre industriales, gremio y autoridades. Las excepciones a la cuarentena también deberán alcanzar a la cadena de insumos, como las cementeras y Acindar, por ejemplo.

De todos modos, son los gobernadores los que deben tramitar ante la Jefatura de Gabinete las excepciones a la cuarentena para esas obras. Será un tema de la agenda que los mandatarios provinciales pondrán sobre la mesa durante el cónclave que este jueves 16 de abril tendrán con el Presidente también en la Quinta de Olivos.

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En todo caso, para habilitar las obras debe quedar demostrado que se pueda trabajar bajo condiciones de seguridad y sin la existencia de peligro para la salud de los trabajadores.

Por ese motivo, gremios, empresas y el Gobierno terminaron de consensuar el protocolo de seguridad que se va a aplicar en las obras bajo el título de “Protocolo de Recomendaciones Prácticas Covid-19 para la Industria de la Construcción”. Si bien fue consensuado por CAMARCO y la UOCRA, el Ministerio de Obras Públicas dio el visto final con medidas adicionales.

“Establecemos estas recomendaciones prácticas en vistas de la reactivación de las obras paralizadas y del lanzamiento del Plan Argentina Hace en todo el país con un protocolo que busca garantizar las condiciones de seguridad e higiene de las trabajadoras y los trabajadores en los sitios donde se emplazarán las obras, el entorno inmediato, su comunidad y en los traslados a sus respectivos hogares, con el fin de promover también el cuidado de sus familias”, se explica en el documento entregado a Alberto Fernández.

Igual se aclara que se trata de medidas que serán permanentemente actualizadas de acuerdo a las disposiciones generales que establezca el Gobierno para combatir el foco de contagio.

El informe establece un marco legal del protocolo para las obras en el que se establecen responsabilidades y obligaciones para el cumplimiento de las normas propuestas.

Por caso, coloca a los empresarios como los encargados de las acciones y la provisión de los recursos materiales y humanos para el cumplimiento de la reducción de la siniestralidad laboral, la capacitación del personal en materia de higiene y seguridad y en la prevención de enfermedades y accidentes del trabajo.

En su artículo 98 se obliga a los empresarios a entregar equipos y elementos de protección personal a los trabajadores. En otro de sus apartados, el protocolo brinda consejos para la higiene de manos, la higiene respiratoria y el aseo de los elementos de trabajo, así como recomendaciones a adoptar luego de viajar en transporte público, tocar superficies como puertas, molinillos, asientos, máquinas y todo elemento vinculado a los traslados. Hay también recomendaciones para el lugar de trabajo, para el uso de elementos de protección personal y el cuidado en los hogares.

Fuente: Iprofesional