Cada transacción tiene un tope, que en el país es de $ 4.000. No hace falta entregar el DNI ni firmar papeles.

Durante el primer trimestre de este año, cuando se impusieron las restricciones para el distanciamiento social, un número creciente de usuarios de tarjetas de crédito y débito recurrieron a los pagos “sin contacto” para hacer sus compras. Es decir, sin la necesidad de mostrar el documento, de firmar el cupón o de ingresar el PIN en compras hasta el límite convenido. 

La tendencia a prescindir de este habitual intercambio en los comercios se replicó en todos los países de America Latina y el Caribe, donde el 35% de las personas admitió que incrementó la modalidad “contactless”, según un estudio global que hizo Mastercard, una de las empresas líderes del mercado junto con Visa. 

Según el relevamiento, este cambio en el comportamiento del consumidor es particularmente claro debido a sus preocupaciones con respecto a la higiene y la seguridad en los puntos de venta. De hecho, los resultados del estudio muestran que el impacto del distanciamiento social y otras normas de seguridad se hacen extensivas al comportamiento de pago de los consumidores: el 56% de los latinoamericanos dijeron que son más conscientes de la suciedad del dinero en efectivo.

Desde el comienzo de la pandemia, más de la mitad de los consumidores en todo el mundo (63%) está usando el dinero en efectivo con menos frecuencia, o no lo usan en absoluto. Esto mismo es cierto en Latinoamérica, donde ese porcentaje llega a 66%.

“A medida que vivimos la primera pandemia global en una era definida por la digitalización de nuestras vidas, los pagos con las tarjetas sin contacto han adquirido una nueva urgencia. Ha sido alentador ver en toda la región latinoamericana adoptar los cambios y la aceleración de la tecnología sin contacto. La tecnología está disponible, y está claro que el cambio que estamos presenciando en el comportamiento del consumidor llegó para quedarse”, dijo Agustín Beccar Varela, Country Manager de Mastercard para Argentina y Uruguay.

En marzo, Mastercard lideró un movimiento para incrementar los límites de los pagos sin contacto en toda la región latinoamericana, a medida que las personas buscaban formas más seguras de pagar a raíz de la pandemia. Hoy, cuatro países ya elevaron sus límites en los pagos sin contacto, incluyendo Colombia, Argentina, República Dominicana y Costa Rica, y se espera que otros los sigan.

En Argentina, la empresa consiguió duplicar el límite de $ 2.000 a $ 4.000 para que los consumidores no tengan que entregar DNI, ingresar el PIN ni firmar el cupón en compras de hasta ese monto. Las operaciones superiores se hacen de la manera tradicional.

Hacia fines de 2019, Mastercard contaba en Argentina con 2,3 millones de tarjetas contactless emitidas en el país y 400.000 comercios que aceptaban esa tecnología. Hoy, ya hay 3,7 millones de plásticos con esa tecnología.

Sebastián Nuñez Castro, Co Fundador y CEO de GeoPagos, una empresa dedicada a la creación de soluciones digitales para la industria de pagos, comenta acerca de los nuevas formas de pago que proliferaron durante la cuarentena: “Ademas, del crecimiento del e commerce y de las billeteras virtuales, una vez atravesada la crisis, también jugaran un rol fundamental otros medios de pagos como ser contactless, QR y Tap on Phone, este último permite que un dispositivo Android con tecnología NFC acepte pagos contactless, tanto de tarjetas de crédito como de débito, así como de otros medios de pago inalámbricos como Apple Pay, Google Pay, Samsung Pay y otras billeteras”.

​”El cambio de paradigma que el Covid traerá y el comportamiento que estamos viendo de los consumidores, da cuenta de que el día después, incluso,se acelerará la penetración y aceptación de estas soluciones en el total de las transacciones”, opinó.​

La modalidad contactless crece a medida que los consumidores buscan cada vez más formas de entrar y salir rápidamente de las tiendas sin tocar las terminales. Según los datos de Mastercard hubo un crecimiento de más del 40% en las transacciones sin contacto a nivel mundial en el primer trimestre del año. Además, el 80% de las transacciones sin contacto tienen menos de US$25, un rango que generalmente está dominado por el efectivo. América Latina y el Caribe, una región menos avanzada con respecto a la penetración de la tecnología sin contacto vio un crecimiento exponencial en transacciones contactless de hasta un 500% en general desde marzo del año pasado.

En la región un 79% de los usuarios señaló a la modalidad sin contacto como la más segura de pagar en comparación con el dinero en efectivo. Y un porcentaje similar indicó que continuará usando los pagos sin contacto incluso después de que termine la pandemia.  La creencia fue aún más fuerte entre los menores de 35 años, donde el 82% de la población aseguró un uso continuo después de que pase el COVID-19.

Si bien los países de todo el mundo se encuentran en diferentes etapas de implementación y uso de tarjetas sin contacto para las compras diarias, la experiencia de Mastercard mostró una aceleración del uso en supermercados y farmacias. En estas bocas, el número de pagos con tarjeta sin contacto creció el doble de rápido que las transacciones que no lo son a nivel mundial, aseguraron en la compañía.

Fuente: Clarín