Por Ing. Luis Garay

En el proceso de transformación digital pueden ocurrir procesos inesperados, momentos de disrupción, que obligan a la compañía que lo esté ejecutando a adaptarse. Las empresas que proveen y lideran estas iniciativas están acostumbradas a gestionar estas situaciones. Estas maniobras pueden servir de inspiración en el actual contexto de cambios e incertidumbres, generadas por la expansión de la ya declarada pandemia de coronavirus.

En primer lugar, conviene controlar las inevitables incertidumbres para ser capaz de ver más allá y basar las medidas en información. “El momento debe guiar las decisiones inmediatas a muy corto plazo, no las decisiones a largo plazo”. La capacidad de hacer frente a la situación tomando medidas drásticas debe ser “la base de una estrategia de supervivencia y adaptación del negocio”. Así lo aseguran los expertos.

Estoy planteando la necesidad de una visión más amplia, que plantee cómo sobrevivir a las condiciones actuales del mercado, especialmente si se prolongan, y con qué medidas hacerle frente con el único objetivo de cuidar la salud de cada uno de nosotros. 

Para esto, en segundo lugar, debe conocerse qué está sucediendo fuera y dentro del ecosistema empresarial, explorar cómo enfrentar las disrupciones mediante un grupo multifuncional y otro de liderazgo, que planteen soluciones y evalúen las opciones, y monitorizar estas respuestas.

Como tercer medida de transformación digital adaptable al entorno empresarial del COVID-19, se trata de construir y promulgar nuevas prácticas lo más rápido posible, para que así el negocio se adelante a la crisis. Se trata de combinar las partes de tecnología y proceso, con el teletrabajo como una de las vías clave en las que se articula esta colaboración. 

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Son muchos los beneficios tangibles y las ventajas competitivas del teletrabajo para las empresas que adopta esta modalidad bien controlada y aplicada.

Incrementa la productividad de los empleados y mejora la calidad de vida de los trabajadores.

Existen varias empresas pioneras en teletrabajo en las que podemos inspirarnos como IBM, AT&T, Accenture o Repsol, entre otra.

Independientemente del sector en el que se estructure el negocio, hay pautas comunes en la utilización de recursos tecnológicos que hace necesaria su activación cuanto antes para dar una respuesta rápida a la crisis. Si antes se contaba con plazos dilatados para una implementación, hoy deben agilizarse. 

Ud. Pensó en una distribución de documentación digital ágil, limpia y segura para aquellos empelados realizando teletrabajo? ¿Y si además de la distribución agregamos el acuse de recibo del receptor, no cumpliría con el proceso actual?

Fuente: AHK Argentina