Una startup israelí empezará a probar en los próximos días una novedosa tecnología de análisis de aliento capaz de detectar rápidamente el coronavirus, aún cuando la enfermedad está en sus fases iniciales y la persona contagiada no presenta síntomas, en lo que sería un desarrollo clave para detener la propagación del virus.

La tecnología, similar a un test de alcoholemia, fue desarrollada por la empresa de Tel Aviv Scentech Medical y se probará en cooperación con el Centro Médico Meir de Kfar Saba y otros hospitales israelíes.

Para hacerlo ya comenzaron a tomarse muestras de aliento de entre 50 y 60 pacientes de diferentes edades y distinto estado de salud, todos ellos afectados por el virus. Luego compararán esas muestras con el aliento de gente saludable, según informó Fuente Latina.

La idea es utilizar un proceso de eliminación analítica para separar los componentes conocidos de los desconocidos e ir estrechando el proceso para encontrar el por ahora esquivo biomarcador del coronavirus.

La prueba había sido desarrollada para intentar identificar – también a través del aliento- el cáncer y otras enfermedades infecciosas, buscando los biomarcadores de las dolencias entre las partículas presentes en un exhalación de aliento, según explicó Sholem Lapidot presidente de Scentech Medical, a Fuente Latina.

Lapidot agregó que el objetivo de la primera generación del aparato es colocarlo en lugares públicos y de mucho tránsito, como hospitales y aeropuertos, porque será un equipo costoso, pero también informó que están trabajando en un desarrollo mucho más barato que sería más accesible.

El proceso utiliza la técnica de cromatografía del gas, que permite separar y analizar los componentes gaseosos. También espectrometría de masa, una técnica que especifica las firmas elementales de partículas y moléculas, y el aparato ReCIVA para recoger el aliento.

Estas técnicas pueden analizar unos 8,000 componentes orgánicos volátiles presentes en cada aliento.

En una segunda fase, el estudio se ampliará a un segmento mayor de la población, entre 100 y 200 soldados del Ejército de Israel, enfermos y saludables, para corroborar los resultados que se van a obtener del Centro Médico Meir y asegurarse de que el aparato puede identificar pacientes con un 85% de certidumbre por lo menos.

Fuente: Infobae