¿Cuál es el eslabón más débil al que hay que prestarle atención para evitar vulneraciones en la confidencialidad de las organizaciones?

A tres meses del primer contagio en Argentina, un gran porcentaje de empresas han tenido que adecuarse a la nueva realidad en modalidad teletrabajo, lo que ha implicado una adaptación de todos sus protocolos de seguridad, con el objetivo de mitigar los riesgos de vulneraciones a su información.

Los nuevos desafíos de la ciberseguridad para las empresas, hoy se sitúan en el hogar de sus colaboradores, sin la posibilidad de establecer restricciones centralizadas. Por ello, el Country Manager de TIVIT en Argentina, Ivan Souza, señala que “hay que enfocarse en las personas y el uso que hacen de la tecnología. Necesitamos capacitar a los colaboradores para que estén alerta a los riesgos”.

El ejecutivo de la empresa TI explica que su organización, como proveedora de sistemas de información para decenas de importantes compañías del país, apunta a la prevención. “Nos encargamos de fortalecer el ciberanálisis de los antivirus y firewalls de nuestros clientes, para llegar a conocer las tendencias y comportamientos de los ciberdelincuentes. Porque entendiendo sus técnicas, podemos anticiparnos y llevar a cabo acciones preventivas para mitigar las vulneraciones”, señala Souza.

“Las soluciones de ciberseguridad dependen mucho del tamaño y tipo de empresa, por eso es necesario aplicar un ciberanálisis para precisar las medidas de seguridad requeridas”, añade el Country Manager de TIVIT en Argentina.    

El crecimiento de los ciberataques es una realidad ineludible durante la pandemia. El contexto facilita el trabajo de los delincuentes digitales, que hoy tienen sus blancos divididos y sin restricciones, por ello “algunos estudios recientes hechos en Argentina develaron que la mayoría de los trabajadores que han pasado a home office, confesaron no haber tenido capacitaciones previas acerca de la ciberseguridad. El componente humano es uno de los puntos vulnerables del que se aprovechan los ciberdelincuentes, con lo que se hace necesario que las empresas tomen conciencia de la importancia de una educación al respecto”, explica Ivan Souza.

“Primeramente se deben mantener las plataformas de seguridad optimizadas y actualizadas al máximo, pero no se debe dejar de lado el fortalecer y custodiar a los colaboradores, porque hoy esta acción es de suma importancia. Los ciberdelincuentes no se desgastan en vulnerar un firewall o un antivirus, sino que atacan directamente a los usuarios, a través del denominado phishing, es decir, que utilizan correos electrónicos para acceder a los equipos de los trabajadores de una empresa para acceder a información privilegiada”, concluye el ejecutivo.