Desde el sector empresario pyme aseguran que serán apenas unas pocas excepciones las firmas que puedan afrontar el pago del medio aguinaldo, que se debe abonar durante junio.

Las cámaras sectoriales ya pusieron en marcha pedidos de ayuda estatal al Gobierno o alguna alternativas para postergar o realizar el pago en cuotas.

En tanto, algunas ya descuentan que van a tener que disponer alguna medida unilateral con los empleados, ya que no tienen forma de cumplir con los pagos en los plazos estipulados. El Salario Anual Complementario (SAC) -el nombre más técnico del aguinaldo- según lo dispuesto por la Ley 27.073, debe ser abonado en dos cuotas: la primera con vencimiento el 30 de junio y la segunda con vencimiento el 18 de diciembre de cada año. El importe corresponde al 50% del mayor sueldo del semestre.

“Seguro que el 90% de las empresas no lo van a poder afrontar. Las pymes no pueden más.

Según las consultas que tenemos con las empresas que forman parte de nuestro entorno y de nuestro conocimiento, las que no se inscribieron al ATP (Programa de Asistencia al Trabajo y a la Producción) porque no reunían los requisitos están sin ninguna probabilidad de pagarlo, por lo menos en plazo. Analizan cuotas o pasarlo directamente a fin de año, pero el tema no forma parte de su cabeza en este momento”, dijo Cristian Caram, presidente del Movimiento de Pequeñas y Medianas Empresas (MoPyME).

“Para las que se inscribieron en el ATP la expectativa era que el Estado se haga cargo de la totalidad del pago, en cuotas en todo caso”, agregó Caram. Esta semana, en el anuncio de la extensión de la cuarentena, Alberto Fernández descartó que los aguinaldos se paguen a través del programa ATP. Desde el Ministerio de Trabajo aseguran que los pedidos de las empresas están en análisis y no hay todavía ninguna definición.

Desde las cámaras que agrupan a los empresarios pymes esperan que el Gobierno anuncie medidas para que puedan afrontar los pagos. La UIA también viene avanzando en gestiones, sin respuesta oficial todavía.

“Venimos pidiendo que el ATP cubra el 100% de los salarios para las pymes de hasta 40 empleados y el medio aguinaldo. Vemos un gran agobio.

Los comercios que están en lugares donde se pudo abrir, están con niveles de ventas muy inferior al previo al aislamiento social, se registran caídas entre 60% y 75%”, dijo a Infobae Pedro Cascales, de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

“La industria está en situación similar, con la cadena de pagos rota. Desde abril, estamos con un 50% de cheques rechazados y pymes que no pudieron cubrir ninguna orden de pago. No estamos contemplando la posibilidad de pago en cuotas porque vemos una gran dificultad para poder pagar incluso los sueldos corrientes de mayo. Muchos rubros pudieron reabrir en el interior pero no logran cubrir los costos operativos. Es necesario mantener las pymes a flote y que no quiebren”, agregó.

Según los datos de la CAME, en marzo había un 9% de pymes en situación crítica, al borde de cerrar. En abril, el porcentaje creció al 20% y los números de mayo reflejarán una situación aún peor.

En la Cámara Argentina de Comercio (CAC) también hablan de una situación compleja pero esperan que el Gobierno ofrezca alternativas. En los próximos días, iniciaran las conversaciones con el gremio por el pago del aguinaldo. “En realidad, existe una cobertura que se podría aplicar para el pago en cuotas, por la Ley 24.467 sancionada en los años 90 y que permite pagar al aguinaldo fraccionado en hasta tres veces”, contó a Infobae Mario Grinman, secretario de la entidad.

Pero algunos laboralistas explican que ese desdoblamiento del pago del aguinaldo nunca pudo ser aplicado. “La Ley fue sancionada en 1995 en el marco de la flexibilización laboral. El título tercero está referido a pequeñas empresas de menos de 40 trabajadores y determinados límites de facturación a las que se habilitó la negociación en los convenios colectivos de trabajo de algunos puntos por ley. La mayoría fueron derogados por leyes posterior pero quedó que el aguinaldo se pueda pagar en tres cuotas”, explicó el abogado Gustavo Ciampa.

“Esa ley no se aplicó nunca, por lo menos con carácter general, porque requiere inevitablemente la existencia de un convenio colectivo referido a la pequeña empresa. No existieron con carácter general convenios colectivos referidos exclusivamente a pequeñas empresas y que habilitaran el pago del aguinaldo en tres cuotas”, agregó el especialista.

Historia del aguinaldo

Aunque en la Argentina el nombre técnico actual de esta clase de remuneración es Sueldo Anual Complementario (SAC), se conoce comúnmente como aguinaldo, una palabra que también es usada en otros países. En sus inicios, se trataba de un “pago voluntario” hecho por el empleador.

Pero a partir de 1945 -durante el Gobierno de facto de Edelmiro Farrell- se estableció la obligatoriedad del pago de aguinaldo, que se haría efectivo por primera vez a partir del 31 de diciembre de ese año. Se estableció entonces un décimo tercer sueldo, de carácter complementario, que se pagaba a fin de año. Recién en 1966 se transformó en una remuneración de pago semestral, como se mantiene hasta hoy.

En 1983, durante la presidencia de Raúl Alfonsín y con el objetivo de atenuar el impacto inflacionario de esa época, se comenzó a calcular el aguinaldo como el 50% de la mayor remuneración cobrada en cada uno de los semestres.

En 2015, se sancionó la Ley 27.073, impulsada por el ex senador Eugenio “Nito” Artaza, que anticipó el pago de la segunda cuota de aguinaldo al 18 de diciembre de cada año. La Ley de Contrato de Trabajo preveía, hasta ese momento, como fecha límite de pago, el 31 de diciembre.

Fuente: Infobae