Para el jefe del proyecto, Eshchar Ben Shitrit, matar animales y dañar el medioambiente no es necesario para disfrutar una buena carne. No es el único en Israel que piensa lo mismo y en Europa también miran el negocio del bife ‘vegetal’ con buenos ojos. ¿Una utopía o realidad?

Imprimir carne en una impresora 3D. Pareciera algo utópico pero no lo es. Por lo menos así lo piensa el israelí que quiere echar mano a la tecnología para que el bife en tu plato sea un complemento de proteínas, grasa y agua. Aparte de los israelíes, empresas europeas también experimentan para lograr una carne artificial que se acerque lo más posible al original.

Por el momento, las impresoras no son lo suficientemente potentes para producir la carne de manera rentable.  La impresora 3D de los israelís actualmente es capaz de producir de tres a seis kilos de carne vegetal por hora. Una cantidad que aún puede der superada, dice el jefe de Redefine Meat, Eshchar Ben Shitrit.

¿Cómo se hace esta suerte de bife?  La impresora esparce una masa roja y blanca desde tres boquillas. Se supone que la grasa, la sangre y los músculos se unen ahí. Pero estos tres componentes son todos vegetales. Ninguna vaca tiene que morir por el filete de laboratorio.

Eshchar Ben Shitrit se muestra muy convencido de su producto: “Nuestro objetivo es que cada una de nuestras máquinas sustituya a una vaca y produzca hasta 250 kilogramos en un día. No vemos ninguna razón por la que nuestro producto no pueda ser consumido por todos en el mundo. Se trata del cambio climático. Es el mayor reto de la humanidad y así es como podemos combatirlo”.

En Israel también hay otros enfoques para elaborar la carne vegetal. La compañía Aleph Pharms quiere producir filetes de verdad, pero sin dañar una sola vaca. ¿Cómo? Quiere extraer células de animales y usarlas para cultivar carne en el laboratorio.

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En comparación, el enfoque de la empresa Redefine Meat parece relativamente simple: las proteínas vegetales, la grasa y el agua deben mezclarse tan perfectamente que se produzca un buen bistec. Alexey Tomsov es responsable de la fórmula perfecta: “Analizamos las diferentes componentes que hacen un buen filete. Luego pensamos en cómo podemos recrear eso. Hay tres factores involucrados: músculo, sangre y grasa. Tenemos que recrear esos ingredientes para obtener el perfecto y sabroso bistec”.

Lo que nos lleva de nuevo a la pregunta más importante: ¿A qué sabe? Desafortunadamente, Redefine Meat no quiso dejar que el corresponsal de la televisión alemana ARD lo probara, supuestamente por problemas de calendario. En una cinta promocional, un conocido cocinero israelí se mostró impresionado. Pero no dijo que la carne falsa supiera exactamente como la carne real. Eshchar Ben Shitrit, el jefe de Redefine Meat, admite que hay que mejorar aún más. Dice que el ganado existe en su forma moderna por más de 10,000 años. Su industria apenas estaría empezando.

La compañía israelí tiene previsto vender los filetes de la impresora 3D primero a los mejores restaurantes. Luego, a partir del 2021, el plan es vender las impresoras a los distribuidores de carne. En algún momento, los bifes alternativos deberían ser más baratos que la carne real.

Funete: Forbes Argentina