Por el aislamiento social, preventivo y obligatorio muchas personas que brindaban servicios u ofrecían determinados productos tuvieron que dejar de hacerlo temporalmente. Por este motivo, encontraron la forma de reinventar sus profesiones y adaptarse al nuevo contexto laboral.

A continuación, te contamos cuáles fueron algunos de los rubros que pudieron adecuarse al trabajo a distancia. 

Clases de yoga y ejercicio online

Los gimnasios debieron cerrar temporalmente por el alto grado de contagio del COVID-19. Por esta razón, algunos establecimientos decidieron ofrecerles a sus clientes nuevos planes mensuales con precios reducidos y clases personalizadas mediante videollamadas o transmisiones en vivo.  

Profesores de yoga también implementaron la modalidad online: muchos ofrecen clases personalizadas y más cortas para poder intercalarlas durante el horario laboral. Si querés practicar algunos ejercicios, podés hacerlo con nuestros webinars sobre respiración o estiramiento de columna y espalda.

Telemedicina

La rápida digitalización laboral también alcanzó a la medicina. Con el cierre temporal de algunos consultorios y la situación actual del sistema de salud, muchos profesionales comenzaron a atender a sus pacientes mediante videollamadas. 

Los servicios de medicina privada desarrollaron sistemas de atención online o potenciaron aquellos que ya tenían disponibles, dotándolos de nuevas opciones y herramientas, con el objetivo de ofrecer turnos para aquellas consultas simples y de bajo nivel de gravedad sin la necesidad de exposición presencial. Esto requirió una exhaustiva capacitación de médicos, enfermeros y otros profesionales.

Clases de idioma o apoyo escolar

Si bien las clases de idioma ya estaban disponibles de manera online antes de la pandemia, muchos profesores se volcaron rápidamente a esta modalidad y aprovecharon las videollamadas como principal recurso de comunicación. 

Las clases de apoyo escolar para jóvenes de los niveles primario, secundario y universitario también se vieron digitalizadas durante las últimas semanas. Los profesores particulares encontraron en esta modalidad la posibilidad de compartir mucho más fácilmente recursos audiovisuales, como videos, documentales y podcasts, para enriquecer los contenidos y aportar más dinamismo.

Coctelería a domicilio

¿Alguna vez viste un trago envasado? Al no poder atender al público y ver sus ingresos notablemente afectados, muchos bartenders vieron la oportunidad de recrear sus tragos y enviarlos listos para consumir mediante mensajería.

El packaging es un aspecto clave del proceso de venta: la presentación puede incluir rodajas de frutas, hierbas, copas de degustación y hasta playlists cuidadosamente curadas para acompañar la experiencia. La comunicación a través de las redes sociales y las acciones comerciales con influencers reconocidos también son un punto fuerte. 

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Talleres artísticos a distancia

¿Talleres de cerámica o pintura a la distancia? ¡Sí, es posible! Algunos espacios culturales están organizando actividades de manera remota. Para eso, les envían a los asistentes los productos necesarios, en caso de necesitarlos, y luego dan el taller mediante videollamada.

Esto se aplica también a ciclos de cine, clases de baile o música, debates de literatura, talleres de redacción y bordado, entre muchos otros ejemplos. 

Gracias a los múltiples servicios de mensajería y cadetería y a las herramientas digitales de comunicación y streaming, estas profesiones pudieron adaptarse y reinventarse de forma creativa, en la medida de sus posibilidades, en muy poco tiempo. 

Fuente: Bumeran