Sabías que una simple búsqueda en Internet genera 0,02 gramos de CO2 por segundo? Debido a esta y muchas otras razones se buscan soluciones para que las tecnologías y el medio ambiente convivan equilibradamente, el secreto no es consumir menos, sino mejor.

La tecnología está presente en casi todas las actividades de nuestro día a día. Sin embargo, muchos desconocemos la procedencia de los materiales utilizados, la calidad de los procesos y el impacto de éstos en el medio ambiente y en las comunidades.

En la actualidad alrededor de 20 a 50 toneladas de objetos tecnológicos son desechados en el mundo cada año y solamente el 12.5% del e-waste es reciclado, incrementando los niveles de contaminación en la atmósfera, debido a que muchos de los dispositivos contienen materiales altamente tóxicos.

Pese a la gran problemática medioambiental que afronta el mundo con respecto al desperdicio de tecnología, distintas organizaciones a nivel mundial, como la compañía de innovación Intel, están marcando la diferencia pues le están apostando a utilizar materiales libres de conflicto, crear sistemas de reciclado para los dispositivos electrónicos y diseñar tecnologías que ayuden a reducir el consumo de energía.

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Tecnología Verde

La tecnología verde es el diseño de soluciones y/o dispositivos basados en la ecoeficiencia, es decir que garantizan seguridad de fabricación y funcionamiento reduciendo al mismo tiempo su impacto medioambiental. La clave es “producir más con menos”. (Alto Nivel, 2010)

Las tecnologías verdes, también denominadas tecnologías no contaminantes o ecológicas, son aquellos bienes y servicios que mejoran la calidad del aire, del agua, del suelo o que buscan soluciones a los problemas relacionados con los residuos o el ruido. Estas tecnologías pueden ser muy diferentes y abarcan desde sistemas de alta tecnología, sumamente complejos y costosos, hasta soluciones sencillas.

Origen de la tecnología verde

Como parte del emprendimiento social y de las tendencias globales más marcadas, encontramos el concepto “Tecnologías Verdes” que tiene su origen en el “Movimiento verde” mundial de los años 60’s y que se ha convertido en un tema de gran relevancia en todas las ramas.

Ser conscientes del impacto ambiental ha sido una de los ejes de las tecnologías verdes, término que se comenzó a utilizar por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en ingles) de los Estados Unidos, cuando desarrolló el programa Estrella de Energía  en el año 1992. Este programa fue presentado como una asociación voluntaria basada en el mercado para reducir emisiones de gas invernadero mediante la eficiencia de la energía.

Hoy en día la tecnología verde se está desarrollando en toda Latinoamérica y en el continente Europeo, donde se establecen leyes que soporten de manera sustentable el crecimiento de la industria tecnológica.

La importancia radica en mantener este tipo de proyectos no desde una óptica económica, sino ambiental, social y cultural. Un ejemplo claro de la aplicación de este concepto se puede apreciar cuando en una empresa el costo total de propiedad y los costos de electricidad exceden el costo de compra de un servidor, la ecuación se inclina a favor de una mayor eficiencia, algo tan positivo para el medio ambiente como para las cuentas de la empresa. Invertir en “ser verde”.

En los próximos años el mundo verá una explosión de tecnologías que se irán desarrollando conforme nos inclinemos a un consumo energético menor  tanto en edificios nuevos como antiguos. Las ventajas de consumir menos electricidad reducen los costos estructurales y el carbono en la atmósfera, lo que es bueno para el negocio y para el planeta.

Fuente: Gestiopolis