La ley de Economía del Conocimiento se aprobó ayer en el Senado, tras introducirle varias modificaciones al proyecto, por lo que expediente volvió a la Cámara de Diputados.

Esta ley promueve mediante incentivos fiscales las empresas de diseño, adaptación y desarrollo de producción software y nuevas tecnologías.

La iniciativa fue aprobada por unanimidad tras más de dos horas de debate.
Sin embargo, a la hora de votar sólo respaldaron el bloque del Frente de Todos y sus aliados, ya que Juntos por el Cambio se ausentó de la votación.

La Ley de Economía del Conocimiento, originalmente aprobada por el Congreso durante el gobierno de Mauricio Macri, fue suspendida por la actual administración .

El gobierno de Alberto Fernandéz envió un nuevo proyecto al Congreso, que se aprobó en Diputados en el mes de junio.

El Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento tendrá vigencia desde el 1° de enero de 2020 hasta el día 31 de diciembre de 2029.

El proyecto promueve la industria del software; la producción audiovisual en formato digital; la biotecnología, bioinformática e ingeniería genética.

También se encuentran comprendidos los rubros de nanotecnología y nanociencia; industria aeroespacial y satelital; e ingeniería para la industria nuclear; entre otros.

Podrán acogerse a los beneficios las empresas constituidas en la Argentina o habilitadas a trabajar en el país con documentación en regla.

Es requisito también acreditar que el setenta por ciento de la facturación total del último año se genera a partir de las actividades promovidas.

En el caso de emprendimientos nuevos se deberá acreditar fehacientemente el desarrollo de las actividades promovidas.

Además, las empresas deberán trabajar en las mejoras continuas en la calidad de sus servicios e invertir en la capacitación de sus empleados.

Los fondos destinados a tal fin deben ser el uno por ciento para las micro empresas.

En tanto para las pymes deben ser del dos por ciento y del cinco por ciento para las grandes empresas.

La capacitación a desocupados menores de veinticinco y mayores de 45 años o mujeres que accedan a su primer empleo formal, computarán por el doble de su valor.

También deberán acreditar la exportación de bienes derivados de las actividades promovidas en un cuatro por ciento respecto dela facturación total del último año para Micro Empresas.

En el caso de  las Pequeñas y Medianas Empresas deberá ser un diez por ciento y para las Grandes Empresas, un trece por ciento de la facturación total.

Los beneficiarios de la ley podrán convertir hasta el setenta por ciento de las contribuciones patronales en un bono de crédito fiscal intransferible.