Las renovables ganarán terreno así a la producción de electricidad a partir de combustibles fósiles porque sus costes son más bajos.

Los combustibles fósiles dejarán paso a las energías renovables en esta década como principal fuente de energía para generar electricidad, según apunta la Agencia Internacional de la Energía en un informe.

La producción fotovoltaica se posiciona, actualmente, como la fuente de energía más barata frente al carbón o el gas natural, según el organismo internacional.

Las renovables ganarán terreno así a la producción de electricidad a partir de combustibles fósiles porque sus costes son más bajos pero también por las medidas promovidas por los Gobiernos para alcanzar un 80% de producción de origen renovable en 2030

La energía solar toma, de esta manera, posiciones para convertirse en una de las principales fuentes de energía renovable del mundo por sus bajos costes.

Tanto la fabricación como la instalación de placas solares se han contraído de forma significativa. En cualquier caso, la energía hidroeléctrica continuará ocupando la primera posición en generación renovable. 

Camino positivo

En un comunicado emitido por la Agencia Internacional de la Energía, Faith Birol, director ejecutivo de la organización, apunta que la energía solar liderará los mercados eléctricos de todo el mundo.

Lee también:

“Según la configuración de políticas actual, se encuentra en camino para marcar un nuevo récord de implementación cada año después de 2022”.

Los pronósticos incluidos en este informe tienen en cuenta las políticas declaradas, asume que el coronavirus se controlará gradualmente el próximo año y que la economía global regresará a niveles previos a la pandemia. 

El organismo contempla, además, una inversión adicional en redes de distribución de electricidad para absorber el suministro de fuentes verdes.

Una inversión que ascenderá a 460.000 millones de  dólares hasta 2030, y que permitirá desplegar 2 millones de kilómetros de redes de distribución, un 80% más que lo que se sumó en la última década, según la organización.

Parque solar cordobés

La provincia argentina Córdoba confirmó la construcción de sus primeros parques solares. Son 160 hectáreas en el norte y en Traslasierra en las que no sembrarán cultivos, sino que estarán tapadas de “espejos”, en donde estarán los primeros dos parques.

En la ronda 2 del Programa Renovar, la empresa Neuss Fund LLC licitó y se adjudicó la construcción de estos dos proyectos: uno impulsado por productores en un establecimiento cercano a Villa María de Río Seco y otro en la zona de Villa Cura Brochero.

La pata ejecutora local es Ascentio Technologies, una firma de base tecnológica dedicada al diseño, desarrollo y operación de sistemas complejos para el sector aeroespacial y que tiene una unidad encargada del desarrollo de negocios vinculados a las energías renovables, a cargo de Luis Romero.

Según indicó Romero a La Voz, a mediados de agosto y “después de renegar durante mucho tiempo para conseguir financiamiento”, comenzó la construcción de las primeras obras de ingeniería que formarán parte de los dos emprendimientos.

En el contrato firmado con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), el compromiso es entregar 37 megavatios al Sistema Argentino de Interconexión (Sadi): 20 megas desde Río Seco y 17 desde Cura Brochero.

Sin embargo, la capacidad total de los paneles será de 60 megavatios. “Lo que no se venda a Cammesa, la idea es negociarlo a través del Mercado a Término de Energías Renovables (Mater)”, explicó Romero.

Ese mercado es un espacio en el que las empresas proveedoras de energías renovables pueden negociar con empresas particulares que quieran comprar megavatios para reemplazarlos por los que obtienen de fuentes tradicionales. 

En Argentina rige una ley que exige que el ocho por ciento de la energía que utilizan las empresas provenga de fuentes renovables, proporción que debe crecer hasta el 25 por ciento para 2025.

Lee también:

El inicio de las obras se dio gracias al acceso a financiamiento proveniente de China: la mayoría de los componentes que integran el proyecto –los paneles, los inversores que transforman la corriente continua en alterna y los aparatos que permitan que los paneles “sigan” al sol, rotando de este a oeste– son fabricados en ese país. En total, la inversión ronda los 60 millones de dólares. 

Si bien Romero reconoció que los plazos originales para comenzar a entregar energía al sistema están vencidos, recordó que fueron prorrogados por el Gobierno. La expectativa es que los dos parques estén funcionando a partir de febrero del año próximo. 

Fuente. Economía Sustentable