Con las pymes a favor y las grandes compañías en contra, el proyecto de aporte extraordinario de las grandes fortunas sigue siendo objeto de discusión en el sector empresarial

El proyecto de Impuesto a las grandes fortunas está dividiendo al sector empresarial, con las pymes de manera mayoritaria a favor de la iniciativa que impulsa el Frente de Todos, mientras que las grandes compañías y sus agremiaciones se manifestaron en contra.

“Estamos viviendo una situación extraordinaria que necesita respuestas extraordinarias”, afirmó el titular del Consejo Productivo Nacional, Damián Regalini, en diálogo con Agencia Télam.

También la empresaria del ambiente tecnológico, Marina Rosso Siverino, Ceo de Titicom, sostuvo que “situaciones extraordinarias requieren esfuerzos extraordinarios”, aunque consideró que “el problema de Argentina es que todo después se queda como el impuesto al cheque”, al aludir a que el gravamen sobre los débitos y créditos bancarios se había implementado en un principio como transitorio.

“Tenemos que alentar la creación de puestos de trabajo, no poner más impuestos”, agregó la empresaria para explicar que “como pyme que además cuida a sus empleados” le cuesta “mucho pagar el 50% más por ellos”, y manifestó que le “gustaría aumentar los sueldos y tomar más gente pero los impuestos lo hacen prohibitivo”.

El alcance del Impuesto impulsado por los diputados del Frente de Todos, Máximo Kirchner y Carlos Heller, alcanzará finalmente a 9.298 personas, con un patrimonio de entre 200 y 400 millones de pesos según registros de AFIP. El oficialismo había hecho el cálculo de unos 12.000 aalcanzados en primera instancia.

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En sentido opuesto, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires manifestó hoy su “preocupación” sobre el proyecto de ley, al afirmar que “en el marco de una economía que posee una alta presión impositiva, no hay espacio en Argentina para incrementar impuestos“.

“De aprobarse este nuevo impuesto impactará sobre las empresas agropecuarias, gravando sus activos, incluso aquellos destinados a la producción. Empresas que además deben soportar la carga de altos derechos de exportación, cuyas alícuotas aumentaron en el inicio de la campaña 2019/20, afectando negativamente las decisiones de siembra e inversión en tecnología”, sostuvo la entidad bursátil porteña.

En la misma sintonía, el Foro de Convergencia Empresarial, que nuclea a más de 60 cámaras empresarias y 25 organizaciones no gubernamentales, consideró “confiscatorio” al aporte.

Fuente: UNO Santa Fé