El proceso de “armonización” de tasas de interés llevado adelante por el Banco Central elevó el costo que deben pagar las empresas para financiarse, en cheques y adelantos de cuenta corriente.

El proceso de “armonización” de las tasas de interés que implementó el Banco Central el mes pasado tuvo un impacto directo en el costo de financiamiento que pagan las empresas. En octubre, el Central llevó la tasa de pases pasivos a un día desde 19% al 31%. En ese lapso, las tasas de las dos opciones de financiamiento más utilizadas por las empresas, que son el descuento de cheques y los adelantos en cuenta corriente, tuvieron un retoque alrededor del 50% al alza respecto de septiembre.

Según datos del Mercado de Valores, donde se negocian los cheques, el segmento de avalados explica entre el 60% y el 70% del total. En septiembre, el monto total operado de cheques avalados ascendió a $8.834 millones y las tasas se ubicaron entre 21,8% anual para los cheques de hasta 30 días y 29,77% para el segmento de 180 a 365 días. Un mes después, cuando el Central subió 12 puntos porcentuales el rendimiento de los pases, las tasas de los cheques se elevaron a 33,79% en el segmento más corto y 44,34% para los más largos. Este aumento se evidenció en toda la curva de plazos de estos instrumentos. Como resultado, el monto negociado de cheques avalados cayó 21,6% mensual al cerrar octubre con un volumen de $6.918 millones.

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Las menores tasas del año para los cheques se registraron en abril. En el mes de pleno impacto de la pandemia, descontar un cheque costaba entre 10,29% y 18,95% en el mercado. Como referencia, la tasa de pases en ese mes rondaba el 12%. A partir de ese momento, la tasa de los cheques subió sostenidamente hasta junio, cuando el rango osciló entre 18% y 25% según el plazo del instrumento. Entre julio y septiembre, con la estabilidad de las tasas en el Banco Central, las tasas se ubicaron entre 21% y 29%.

La fuerte volatilidad cambiaria que se vivió en octubre cortó con la racha de estabilidad y obligó al Gobierno a reformular el esquema de tasas del Banco Central, que conduce Miguel Pesce. Mientras la de Leliq se fue comprimiendo, la de pases fue retocada cuatro veces en el décimo mes del año: de 19% pasó a 24%; una semana después a 17%; a la siguiente semana subió a 30% y el 29 de octubre se ubicó en 31%.

En el caso de los adelantos en cuenta corriente también se dio un fenómeno de suba del costo para las empresas. La marca más baja del año se registró en mayo, cuando se ubicó en 19,7% según los registros del Banco Central. A partir de ese momento tocó un pico de 23% en junio para cerrar en 20,81% en septiembre. Pero, al ritmo que el Central retocó los pases, los bancos también elevaron los porcentajes que les cobraban a sus clientes por ese servicio. Durante octubre, las tasas por adelantos saltaron un 49,3% al ubicarse en 31,07% a fin de mes.

Según un relevamiento de CAME realizado en agosto, seis de cada 10 empresas tuvieron que recurrir al endeudamiento debido al impacto de la pandemia en sus ingresos. En promedio, los créditos que solicitaron representaron el 28% de la facturación de 2019. De las empresas que se endeudaron, el 40,4% lo hizo aprovechando las tasas preferenciales de las distintas líneas de crédito dispuestas por el Gobierno y alrededor de un 15,5% lo hizo a tasas de mercado. ¿Cuál es la perspectiva financiera para las empresas endeudadas? Un 46% de ellas respondió a la entidad empresaria que no podrán cumplir con los compromisos en el tiempo y la forma acordados.

Fuente: Ámbito