Satellogic cerró trato con Space X para poner en órbita 4 nanosatélites en un Falcon 9 a partir de junio. El objetivo es armar una constelación de 300.

La historia de Satellogic parece de ciencia ficción. La joven tecnológica argentina orientada al negocio aeroespacial quiere tocar el cielo con las manos y acaba de cerrar un acuerdo con Space X (la niña mimada de Elon Musk) para poner en órbita al menos 4 satélites a partir de junio, con el objetivo de captar, transmitir y vender imágenes terrestres en alta resolución. “Nuestros satélites muy pronto volarán en un Falcon 9 (cohete reutilizable)“, tuiteó ayer a modo de celebración el cofundador y CEO de la compañía, Emiliano Kargieman.

Creada en 2010, la compañía ya recibió inversiones por US$ 120 millones y se perfila para ser un unicornio, tal como se conocen a las empresas en alcanzar una valuación de US$ 1.000 millones. A la fecha, logró lanzar 21 nanosatélites de bajo costo y prevén triplicar esa cifra en 2023. El objetivo final es el armado de una constelación de 300 satélites, todos de manufactura propia. “El equipo de ingeniería está la Argentina y en Montevideo se hace la integración”, explicó  su director comercial, Luciano Giesso.

Luciano Giesso.

La empresa tiene hoy una plantilla de 200 empleados de alta calificación y tienen oficinas en la Argentina (Buenos Aires y Córdoba), Estados Unidos (Charlotte y Miami), España (Barcelona), Israel (Tel Aviv), China (Beijing) y Uruguay (Montevideo). El acuerdo con Space X, añade Giesso, “nos permitirá incrementar el ritmo de lanzamientos a razón de un satélite cada dos meses“, para proveer imágenes muy nítidas de toda la superficie de la Tierra en tiempo real, un insumo clave para gobiernos, agencias gubernamentales, espaciales y de agricultura, por ejemplo.

Ese es el corazón de una industria que se la conoce como “New Space”, en el que participan un pequeño lote de compañías norteamericanas, chinas y europeas, como Space X. La estrategia de Satellogic es competir con tecnología de punta pero con precios bajos. En sus inicios, Kargieman (un matemático) y su socio Gerardo Richarte, experto en informática, arrancaron con la ayuda del INVAP. Hoy se posicionan como uno de los grandes proveedores privados de información geográfica en vivo. La compañía tiene la capacidad de recolectar y compactar el relieve de más de 4 millones de kilómetros cuadrados diarios.

La inyección de capital en distintas rondas de negocios le permitió acelerar el ritmo de producción y los lanzamientos. “El año pasado fue el más productivo de nuestra historia: pusimos en órbita 13 nanosatélites“, dice Giesso y agrega que la cantidad influye básicamente en la frecuencia del “mapeo”. Actualmente, pueden actualizar toda la superficie terrestre una vez por mes, pero “en una instancia intermedia, con 50 satélites, se podría hacer en una semana”. La frecuencia óptima, remarcó el ejecutivo, es hacerlo diariamente.

De 46 años, Kargieman tiene credenciales como emprendedor: cofundó en los 90 Core Securities, una startup enfocada en la seguridad informática, vendida pocos años después. Parte de ese dinero le permitió ingresar a un programa de la NASA, que lo introdujo en los negocios aeroespaciales y desde el cual proyectó Satellogic. “El New Space es una industria que crece gracias al sector privado”, sostiene el empresario. En lo inmediato y con los números de la compañía “bastante equilibradas”, trata de escalar como un jugador relevante en el análisis geoespacial.

La alianza con Space X, aclara Giesso, es el punto de partida para acelerar el entramado de la constelación. “La compañía realiza lanzamientos frecuentes, lo que coincide con nuestro ritmo de fabricación”, expresa. El primero microsatélite se llamó “Capitán Beto” y comenzó a orbitar la Tierra el 26 de abril de 2013. Tienen aspecto de un secarropas: pesan 38,5 kilos y miden 82 centímetros. Luego vinieron “Manolito”, “Tita”, “Fresco”, “Batata” y “Milanesat”, todos nombres que remiten a la cultura criolla.

Los últimos homenajean a mujeres científicas, con sus nombres en mayúsculas: ALICE Ball (química estadounidense), CAROLINE Herschel (astrónoma alemana), CORA Ratto (matemática argentina), DOROTHY Vaughan (matemática estadounidense), EMMY Noether (matemática alemana), HEDY Lamar (inventora y actriz austríaca), KATHERINE Johnson (matemática estadounidense), LISE Meitner (física austríaco-sueca), MARY Jackson (matemática estadounidense) y VERA Rubin (astrónoma estadounidense).

Fuente: Clarin